Existen dos tipos de vehículos híbridos: los ligeros (MHEV) y los enchufables (PHEV). Para decidir cuál es mejor, es importante saber que, aunque ofrecen privilegios diferentes, parten de una base clara: los ligeros cuentan con más participación de CO2.
Las diferencias clave entre los 2 tipos de híbridos
1. Híbrido ligero (MHEV)
Estos son aquellos que utilizan un motor de combustión interna (a gasolina o diésel) asistido por un pequeño motor eléctrico y una batería de bajo voltaje (por lo general de 48 voltios) que se recarga autónomamente cuando se detiene.

La característica fundamental de este sistema es que el motor eléctrico no tiene la capacidad de mover las ruedas por sí solo; su función se limita a alimentar los sistemas eléctricos a bordo (aire acondicionado, pantallas, luces), ayudar al arranque y aportar un ligero empuje de potencia extra en momentos puntuales de aceleración.
2. Híbrido enchufable (PHEV)
En contraste, los híbridos enchufables representan un paso intermedio directo hacia la movilidad eléctrica pura al combinar un motor térmico tradicional con uno o varios motores eléctricos de alta potencia.
La diferencia clave radica en que equipan una batería de tracción de gran capacidad que se puede conectar a una toma de corriente o cargador externo (doméstico o de carga rápida).

Los beneficios de estos dos tipos de vehículos
Teniendo en cuenta estas diferencias, es pertinente iniciar los beneficios por los monetarios, que involucran tanto el precio inicial como los descuentos posteriores:
- Descuentos tributarios
La ley 1715 de 2014 establece que los híbridos ligeros no tienen descuentos en el IVA ni en la declaración de renta. En contraste, los enchufables acceden al beneficio del IVA reducido al 5% (cuando normalmente es del 19%) y a un arancel preferencial.
Así, en esta materia, los vehículos híbridos enchufables permiten que algunas de sus versiones sean más económicas y permitan algunos descuentos a sus propietarios.
- Combustible
Este punto tiene tanto a favor como en contra, puesto que la dependencia de combustible del ligero (MHEV) permite algunas libertades en la cotidianidad, pero otras afectaciones en materia económica.
Muchos estudios han demostrado que resulta más económica la recarga eléctrica de un vehículo que la combustión tradicional; sin embargo, expertos reconocen que en Colombia todavía no hay una infraestructura adecuada para estos autos enchufables.

El RUNT registra 520 puntos de carga públicos de electrolineras para una flota que supera los 77.000 vehículos eléctricos, haciéndola así una oferta insuficiente. Por lo que, aun si se gasta más dinero con un ligero (MHEV), termina siendo una alternativa más práctica.
- Desempeño
En este aspecto, los expertos señalan que es clave la necesidad del propietario del vehículo, ya que los enchufables tienen una autonomía superior, pero, como se expresó anteriormente, estos son más dependientes de las electrolineras.

A continuación, se puede evidenciar la tabla comparativa para reconocer las diferencias:
| Criterio | Híbrido ligero (MHEV) | Híbrido enchufable (PHEV) |
|---|---|---|
| Punto de carga en casa/trabajo | No requerido | Indispensable para aprovechar el sistema |
| Uso principal | Viajes mixtos, carretera y conductores sin garaje | Trayectos diarios urbanos cortos/medianos |
| Ahorro de combustible | Modesto (3% al 8%) | Muy alto en ciudad (hasta 80% o más) |
| Incentivo tributario (Colombia) | Limitado (IVA 19%, arancel pleno) | Amplio (IVA 5%, beneficios de ley) |
