Este nuevo año trae cambios concretos para quienes usan las vías de la capital con vehículo matriculados fuera de Bogotá. La Alcaldía y la Secretaría Distrital de Movilidad (SDM) anunciaron ajustes en el esquema de Pico y Placa Solidario que encarecerán el permiso para circular durante los días de restricción si el carro no está registrado en la ciudad.
El principal cambio es el aumento en el encargo aplicado a estos vehículos. Según lo anunciado por la Administración Distrital, a partir de 2026 el costo adicional del Pico y Placa Solidarios para carros no matriculados en Bogotá se incrementará en un 50%, frente al 20% que se aplicaba en 2025.

Aunque la Alcaldía Mayor de Bogotá aún no ha definido las tarifas oficiales del Pico y Placa Solidario para este año, el anuncio de este aumento anticipa un impacto directo en el bolsillo de los conductores.
De acuerdo con estimaciones tras el anuncio y con base en el ajuste del IPC de 2025, el valor del permiso diario podría superar los $100.000 pesos para estos vehículos. En el caso de quienes requieren el beneficio de manera permanente, el costo semestral podría acercarse a los $4 millones de pesos.

Además del encarecimiento del permiso, la Administración distrital planteó restringir la circulación de vehículos no matriculados en Bogotá también los sábados, bajo un esquema de dos sábados al mes y en un horario de 6:00 a.m. a 9:00 p.m., con el objetivo de incentivar la matrícula en la ciudad y reducir la congestión vehicular.
Sin embargo, esta propuesta generó reparos por parte de mandatarios de la Sabana y de la Gobernación de Cundinamarca. Tras las críticas, el alcalde Carlos Fernando Galán anunció que la medida no entrará en vigencia mientras se adelantan mesas de diálogo para revisar sus implicaciones técnicas y jurídicas.

Según lo explicado por Galán, una parte de los vehículos que circulan de manera permanente por Bogotá están matriculados fuera de la ciudad, lo que impacta el recaudo por impuesto vehicular y reduce los recursos disponibles para atender obras y necesidades de movilidad.
A este escenario se suma el contexto económico con el que arranca este año, marcado por el aumento del 23,7% del salario mínimo decretado por el Gobierno Nacional, un factor que incide en los costos de operación y que hace parte del panorama general en el que se están evaluando cambios en tarifas y medidas de recaudo.









