El crecimiento del mercado textil en América Latina está impulsando la búsqueda de materiales con mayor trazabilidad y menores impactos ambientales. De acuerdo con el Latin America Textile Market Report, este sector podría pasar de cerca de USD 79.000 millones en 2024 a más de USD 104.000 millones hacia 2034, en un contexto en el que consumidores, reguladores y compradores demandan cada vez más soluciones sostenibles y evidencia verificable de su impacto.

En este contexto surge Piel de Café, un desarrollo colombiano creado por Biohunters, plataforma de investigación enfocada en el aprovechamiento de subproductos del café, y Nuvant, empresa con más de 60 años de experiencia en la fabricación de textiles recubiertos de alto desempeño. La iniciativa convirtió la cáscara de café en el primer textil recubierto biobasado del mundo elaborado a partir de este material, con aplicaciones para sectores como mobiliario, hotelería, marroquinería, diseño de interiores y tapicería institucional.
El proyecto busca responder a un reto histórico de la caficultura. Durante el procesamiento del café se generan grandes volúmenes de cáscara y otros subproductos que cuentan con opciones limitadas de aprovechamiento. Según estimaciones del sector, Colombia produce cerca de 14 millones de sacos de café al año, lo que da origen a cientos de miles de toneladas de cáscara. Cuando estos materiales no reciben una gestión adecuada, pueden contribuir a la generación de emisiones de CO₂ y metano, afectar fuentes hídricas y convertirse en un desafío ambiental para las regiones productoras.

Frente a este panorama, la iniciativa aprovecha anualmente 55 toneladas de subproductos del café para transformarlas en una materia prima de alto valor agregado. De acuerdo con el Natural Capital Benefits Statement (NCBS), este proceso permite evitar la emisión de 22 toneladas de CO₂ equivalente y prevenir la generación de 814 metros cúbicos de aguas residuales. El informe también identificó beneficios socioambientales adicionales valorados en más de $11,4 millones de pesos al año.
Sobre esto, Hugo Hernando Duarte, gerente de Cadena de Abastecimiento de Nuvant afirmo que “La sostenibilidad está entrando en una nueva etapa. Durante años hablamos de reducir impactos; hoy la conversación se está trasladando hacia cómo generar nuevas oportunidades económicas a partir de los recursos existentes. Piel de Café demuestra que la economía circular puede convertirse en una ventaja competitiva capaz de conectar innovación, industria y desarrollo territorial”.

El material desarrollado combina aproximadamente un 64 % de componentes biobasados, un 20 % de soporte textil reciclado, un 10 % de cáscara de café y un 6 % de otras materias primas. Además, el proceso incorpora principios de economía circular, ya que cerca del 80 % del agua utilizada se reintegra al ciclo productivo, el aprovechamiento de materiales alcanza aproximadamente el 95 % y, por cada tonelada producida, se reutiliza el equivalente a 10.760 botellas PET.
Los resultados obtenidos durante la etapa inicial de recolección y deshidratación de la cáscara fueron verificados de manera independiente por Ecosimple Ltd., firma especializada en capital natural con sede en el Reino Unido, lo que permitió evidenciar el potencial ambiental de este modelo.

El impacto también se refleja en las comunidades cafeteras. La Comunidad Emperatriz, integrada por 20 mujeres caficultoras del sur del Huila, participa en la recolección y deshidratación de precisión de la cáscara bajo un modelo de prosperidad compartida. Gracias a esta actividad, la comunidad genera ingresos directos superiores a $14,3 millones de pesos anuales a partir de un material que anteriormente no contaba con una cadena de aprovechamiento estructurada. La meta de la iniciativa es ampliar el programa para beneficiar a 100 mujeres en el corto plazo.
“El verdadero reto de la economía circular no consiste únicamente en reutilizar materiales. El desafío es construir modelos capaces de generar valor para todos los actores involucrados. Cuando la sostenibilidad logra integrarse al negocio, deja de depender de incentivos o de la buena voluntad de las organizaciones y se convierte en una estrategia de crecimiento”, explicó Mauricio Restrepo, CEO de Nuvant.

Para Colombia, estos desarrollos significan una oportunidad relevante ya que, el país tiene una tradición cafetera reconocida a nivel global, capacidades industriales consolidadas y un ecosistema de innovación enfocado en transformar recursos de origen biológico en productos con un alto valor agregado.
