La nueva conformación del Congreso de la República, definida tras las elecciones del 8 de marzo, marca el inicio de una etapa clave para la agenda económica del país.
El Legislativo tendrá un papel determinante en la discusión de reformas y marcos regulatorios que incidirán directamente en la competitividad, el comercio exterior y la atracción de inversión en Colombia.
Para el Consejo de Empresas Americanas (CEA Colombia), que agrupa a más de 115 compañías estadounidenses con operación en el país, el inicio de este periodo legislativo representa una oportunidad para avanzar en medidas que fortalezcan el clima de negocios y generen mayor certidumbre para la inversión de largo plazo.

Uno de los puntos centrales es la consolidación del Tratado de Libre Comercio entre Colombia y Estados Unidos.
Este acuerdo ha sido un pilar en la relación bilateral, facilitando el intercambio comercial, ampliando las exportaciones y promoviendo la integración de cadenas productivas. Su estabilidad se considera clave para mantener el dinamismo económico entre ambos mercados.
A esto se suma la necesidad de fortalecer la seguridad jurídica, un factor que sigue siendo determinante para los inversionistas.
La existencia de reglas claras, marcos regulatorios consistentes y estabilidad institucional influye directamente en las decisiones de inversión, especialmente en un entorno global donde los países compiten activamente por atraer capital.

La simplificación de trámites también aparece como una prioridad dentro de la agenda empresarial. Reducir cargas administrativas y modernizar procesos puede mejorar la operación de las compañías y facilitar la ejecución de proyectos en distintos sectores.

Este tipo de ajustes no solo impacta la eficiencia empresarial, sino que también incide en la percepción del país como destino de inversión.
“Vemos en el nuevo Congreso una oportunidad para avanzar en una agenda que fortalezca la confianza inversionista y consolide a Colombia como un destino competitivo para la inversión”, señaló Ricardo Triana, director ejecutivo del CEA Colombia.
Las preocupaciones del sector privado también se reflejan en el comportamiento reciente de la inversión extranjera. Según el Banco de la República, la inversión proveniente de Estados Unidos alcanzó los US$3.375,4 millones a septiembre de 2025, lo que representó una caída del 18,4 % frente al mismo periodo de 2024.
A pesar de la disminución, ese país continúa siendo el principal inversionista en Colombia, con cerca del 37 % del total de la inversión extranjera directa.
Estas cifras evidencian la importancia de mantener condiciones que incentiven la llegada de capital y permitan recuperar el ritmo de crecimiento de la inversión. En ese sentido, el nuevo Congreso tendrá la tarea de equilibrar las discusiones regulatorias con la necesidad de generar confianza en los mercados.

El inicio de esta etapa legislativa también abre un espacio para fortalecer el diálogo entre el sector público y el privado, con el objetivo de construir políticas que impulsen el desarrollo empresarial y el crecimiento económico.
