La temporada de San Valentín vuelve a poner en el centro del comercio exterior colombiano a uno de los sectores agrícolas más representativos del país: la floricultura.
En medio de una de las épocas de mayor demanda internacional, Colombia no solo reafirma su liderazgo como proveedor mundial de flores frescas, sino que conmemora dos décadas del Plan Pétalo, una estrategia que ha sido determinante para garantizar la eficiencia logística, la seguridad y la sostenibilidad de las exportaciones del sector.
Entre enero y febrero de 2025, durante la temporada asociada a esta celebración, el país exportó cerca de 65.000 toneladas de flores frescas cortadas, principalmente hacia Estados Unidos, mercado que concentró el 80 % del valor total enviado.

Canadá, el Reino Unido, Países Bajos y Japón completaron el grupo de destinos más relevantes, de acuerdo con cifras del gremio.
La coincidencia entre San Valentín y los 20 años del Plan Pétalo marca un hito para la floricultura colombiana. Esta iniciativa, creada en 2006 por Asocolflores, surgió como un mecanismo de articulación entre el sector privado y las entidades públicas para enfrentar los picos de exportación y reducir los riesgos en la cadena logística, especialmente en temporadas de alta presión operativa.
“El Plan Pétalo no es solo una estrategia logística; es la columna vertebral del sector en temporadas críticas”, afirmó Augusto Solano, presidente de Asocolflores, al destacar que la coordinación permite que las flores colombianas lleguen a cerca de 100 países bajo estándares de seguridad, calidad y oportunidad .
El impacto del sector va más allá del comercio exterior. En 2024, la floricultura alcanzó exportaciones por 2.350 millones de dólares y generó más de 240.000 empleos formales directos e indirectos en 10.500 hectáreas cultivadas.
Con un promedio de 16 empleos por hectárea, se consolida como la actividad agrícola más intensiva en mano de obra formal del país.

El componente social también resulta determinante. El 60 % de los trabajadores directos del sector son mujeres y más de la mitad de ellas son cabeza de familia, lo que convierte a la floricultura en un motor de inclusión laboral y estabilidad económica en zonas rurales.

Durante la temporada de San Valentín, además, se generan más de 20.000 empleos temporales formales, principalmente en labores de cultivo, postcosecha y logística.
El Plan Pétalo funciona gracias a una amplia articulación institucional que involucra a ministerios, autoridades sanitarias, fuerzas de seguridad, entidades aduaneras y actores logísticos como aerolíneas, agencias de carga y concesionarios portuarios.
Esta coordinación permite anticipar flujos, reforzar controles y asegurar la trazabilidad de la mercancía, fortaleciendo la confianza de los mercados internacionales.
A lo largo de sus dos décadas, el esquema ha evolucionado hacia la estandarización de procesos, el uso de tecnología, la planeación anticipada y la adopción de mejores prácticas en seguridad y sostenibilidad.
También se ha convertido en un espacio de intercambio de conocimiento con universidades y aliados estratégicos, enfocado en mitigar riesgos asociados a personas, producto, procesos y medioambiente.

Durante San Valentín de 2025, Colombia exportó más de 900 millones de tallos, ratificando su papel como referente global del sector agroexportador.
