La incertidumbre sobre el rumbo de la política económica en Colombia volvió a intensificarse al inicio de 2026.
Así lo evidencia el más reciente Índice de Incertidumbre de la Política Económica en Colombia (IPEC), elaborado por Fedesarrollo, que en enero alcanzó los 389 puntos, uno de los registros más altos desde que se construye esta medición.
El resultado representa un incremento de 90 puntos frente a diciembre de 2025, cuando el indicador se ubicaba en 299, y un salto de 194 puntos frente a enero de 2025, cuando marcaba 195.

Con este nivel, el índice completa 88 meses consecutivos por encima de su promedio histórico, calculado en 100 puntos para el periodo 2000–2019, lo que confirma un entorno persistente de alta incertidumbre económica.
El IPEC es un indicador de periodicidad mensual que mide la incertidumbre a partir del análisis de contenido en noticias publicadas por medios de comunicación nacionales.
Su metodología sigue el enfoque desarrollado por Baker, permite identificar episodios de tensión económica asociados a coyunturas internas y externas.
En perspectiva histórica, el índice ha capturado picos relevantes durante momentos como la crisis financiera de 1999, la caída de los precios del petróleo entre 2014 y 2016, la pandemia de covid-19 en 2020 y el aumento del riesgo país en 2022.

Qué está explicando el repunte
De acuerdo con el análisis de Fedesarrollo, en enero de 2026 las noticias que alimentaron el índice se concentraron principalmente en temas de política económica, social y geopolítica, que explicaron el 47,2 % del total de menciones.

A este grupo le siguieron los contenidos relacionados con actividad económica, con una participación del 20,8 %, y las variables financieras, que representaron el 13,9 %.
Frente a diciembre, el mayor aumento en participación se dio en la categoría de seguridad, que creció 6,1 puntos porcentuales, mientras que la categoría de “otros” registró la mayor caída.
En comparación con enero del año pasado, las variables financieras fueron las que más aumentaron su peso dentro del índice, con un incremento de 11,3 puntos porcentuales, reflejando una mayor atención del mercado a factores como tasas de interés, tipo de cambio y condiciones de financiamiento.
Un entorno desafiante para la economía
El repunte del IPEC sugiere que empresas, inversionistas y hogares enfrentan un escenario marcado por mayores dudas sobre las decisiones de política pública y su impacto en el desempeño económico.

Aunque la incertidumbre no se traduce automáticamente en crisis, sí tiende a afectar decisiones clave como inversión, consumo y contratación, al elevar la percepción de riesgo.
El nivel alcanzado por el índice en enero refuerza la importancia de una comunicación clara y coherente de la política económica, así como de señales de estabilidad institucional que permitan reducir la volatilidad de expectativas.
