Las elecciones presidenciales del pasado 21 de junio dejaron como ganador a Abelardo De La Espriella, el candidato de la derecha colombiana que, tras obtener más de 12 millones de votos, será el encargado de gobernar el país entre el 7 de agosto del 2026 y el 7 de agosto del 2030.
Las propuestas de seguridad y de políticas macroeconómicas neoliberales fueron las que más cautivaron a los electores, que se decidieron por el outsider.

Una de las propuestas que más cautivó a los votantes en materia económica es la que se refiere directamente a la eliminación de varios de los impuestos que fijó el Gobierno Petro en su única reforma tributaria, aprobada en 2022 y presentada por el exministro José Antonio Ocampo. También tocarán otros tributos aprobados en el pasado.

De acuerdo con su plan de Gobierno, la decisión de eliminar varios impuestos se centrará inicialmente en garantizar que el sector privado pueda crecer mucho más.
Uno de los que buscará suprimir es el 4X1.000, impuesto creado como un tributo de emergencia, pero que quedó fijado en las normas tributarias, dada la ventaja que tiene por la facilidad de recaudo. Es importante recordar que existe una ley para su desmonte progresivo, pero esta no se ha aplicado.

También se considerará eliminar el impuesto al patrimonio, que Petro aumentó para varios contribuyentes. Adicionalmente, el impuesto a los combustibles, al indicar que cerca del 50 % del valor de la gasolina corresponde a la carga tributaria.

Además de estos tributos, el Gobierno buscará también reducir las cargas del impuesto de renta corporativo, para disminuir la carga tributaria a los empresarios.
Se espera que el Gobierno De La Espriella inicie su mandato presentando la reforma tributaria de entrada y que entre jugando en un Congreso en el que podría tener mayorías, tras la posible unión de varios partidos como el Liberal, Conservador, Cambio Radical, entre otros.

