La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, aseguró este lunes nuevamente su disposición a construir relaciones a largo plazo con el Gobierno de Estados Unidos, país con el que retomó relaciones diplomáticas de manera formal el pasado jueves tras la visita a Caracas del secretario del Interior del Gobierno de Donald Trump, Doug Burgum.
El discurso se dio a conocer en una transmisión del canal estatal Venezolana de Televisión, donde Rodríguez manifestó que su país tiene una agenda de trabajo con Estados Unidos en el área energética, de minería y de combate al narcotráfico, algo que rompe con la política que había adelantado Caracas durante el mandato del caído dictador Nicolás Maduro.

Precisamente sobre este punto fue que Delcy Rodríguez discrepó con Estados Unidos, al defender al exmandatario venezolano que permanece encarcelado en Estados Unidos tras la operación militar del pasado 3 de enero, donde fue capturado en Caracas junto a su esposa, Cilia Flores, para ser llevado a tierras estadounidenses donde es juzgado por varios cargos ligados al narcotráfico.

“Queremos construir relaciones a largo plazo, pero deben estar basadas en la verdad. Que se sepa la verdad de Venezuela, que se sepa que no somos un país de narcotraficantes, que el presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente (Cilia Flores) son inocentes”, manifestó la mandataria encargada en un acto público en Caracas.
“Que el mundo lo sepa, que somos un país de trabajo, que nos esforzamos con esfuerzo propio, que tenemos muchas riquezas materiales, pero que la principal riqueza es la riqueza espiritual de nuestro pueblo y que hoy estamos diciendo la verdad”, añadió la mandataria interina.

Rodríguez siguió en la defensa de su país en materia de la lucha contra las drogas. “Venezuela no es un país de narcotráfico, ni siquiera relevante en materia de narcotráfico, pero sí participamos y cooperamos con otros países del mundo y de nuestra región para combatir el narcotráfico”, señaló.

El próximo 26 de marzo, Nicolás Maduro tendrá que volver a los estrados en la ciudad de Nueva York, donde está acusado de cuatro cargos. Tres de ellos son conspiración para cometer narcoterrorismo, importar cocaína y poseer ametralladoras y artefactos destructivos, y un cuarto delito de posesión de esas armas.
Maduro rompió las relaciones en 2019, luego de que Washington desconociera su primera reelección el año anterior y apoyara un fracasado proyecto de gobierno paralelo opositor encabezado por el entonces presidente del parlamento, Juan Guaidó.

Ahora, Delcy Rodríguez manifiesta que las relaciones con la Casa Blanca “deben estar basadas en la verdad, deben estar basadas en el respeto mutuo, deben estar basadas en el beneficio compartido, deben estar apegadas a la legalidad internacional”.
