El idioma más hablado en América Latina es el español: es lengua oficial en 18 países de la región, aunque en muchos de ellos convive con otros dialectos y lenguas originarias. No obstante, hay cuatro naciones que tienen como idioma oficial uno distinto, como el inglés o el francés, lo que las diferencia del resto del bloque latinoamericano en términos lingüísticos y culturales.
El primero de ellos es Brasil. Con una población cercana a los 213 millones de habitantes, su idioma oficial es el portugués. Además, se estima que en el país se hablan alrededor de 180 lenguas indígenas, aunque quienes las utilizan representan una minoría dentro del total de la población.
Brasil también tiene una particularidad lingüística: en algunas regiones, especialmente en el sur, se habla alemán debido a las corrientes migratorias europeas. La mayoría de las personas que hablan el idioma europeo se concentra en los estados de Santa Catarina, Río Grande del Sur, Paraná y Espírito Santo. De hecho, la ciudad de Pomerode es conocida como “la más alemana” del país.

Por otra parte, está la República de Guyana, que con alrededor de 800.000 habitantes tiene el inglés como lengua oficial. Esto se debe mayormente a que el país fue una colonia inglesa hasta 1966. Sin embargo, debido al origen africano e indígena de gran parte de la población, se ven muchas mezclas de palabras con lenguas nativas.
Adicionalmente, debido a la gran diversidad cultural que tiene el país, se hablan otros idiomas como el criollo guyanés, lenguas caribeñas y arawak y el indostaní caribeño, un dialecto del hindi, y el mandarín.

Otro de los países sudamericanos que no tiene el español como lengua oficial es Surinam. En este país, considerado como uno de los más pequeños de la región, el idioma oficial es el neerlandés. Esta lengua se adoptó durante el periodo de colonización por parte de los Países Bajos y se mantuvo tras su independencia en 1975.
Al igual que en la República de Guyana, el idioma en Surinam ha desarrollado particularidades propias debido a influencias criollas y préstamos léxicos derivados de la diversidad cultural del país. Estas transformaciones reflejan la convivencia histórica entre comunidades indígenas, afrodescendientes, asiáticas y europeas.

Además del neerlandés, en Surinam se hablan distintas lenguas indígenas, entre ellas el kaliña (caribe) y el lokono (arawak), utilizadas principalmente en el norte del país, junto con otras lenguas criollas y comunitarias que forman parte de su riqueza lingüística.
Por último, encontramos a la Guayana Francesa, que no es considerada un país independiente, sino un departamento de ultramar de Francia. Por esta razón, el francés es la lengua oficial y la utilizada en la administración pública, la educación y los asuntos gubernamentales.

Sin embargo, en la vida cotidiana tiene una fuerte presencia el criollo guayanés, una lengua basada principalmente en el francés, pero enriquecida con aportes del inglés, español, portugués y diversas lenguas africanas y amerindias. Entre estas últimas se encuentran el wayampi y el palikur, que también forman parte del mosaico lingüístico del territorio y reflejan su diversidad cultural e histórica.
