Bolivia se enfrenta a un intento de “golpe de Estado”, declaró este martes el subsecretario de Estado, Christopher Landau, ante las masivas protestas que buscan la renuncia del presidente centroderechista Rodrigo Paz, promulgadas por simpatizantes de izquierda cercanos al expresidente Evo Morales.
“Esto es un ‘golpe’ financiado por esa alianza entre política y crimen organizado en toda la región” de América Latina, aseveró Landau en una intervención en el Consejo de las Américas, un centro de análisis que celebra su asamblea anual en Washington en respuesta a las duras manifestaciones en el país andino.

“No puede ser que haya un proceso democrático en el que (Paz) fue elegido de forma aplastante por el pueblo boliviano hace menos de un año, y ahora tienes a manifestante violentos bloqueando las calles”, añadió. Landau aseguró que había hablado poco antes con el presidente Paz por cuenta de la situación del país.

“Creo que mirar a la región desde una lente de izquierda y derecha es un error hoy en día. La gran línea divisoria es entre los países que tienen instituciones que se enfrentan al crimen organizado y los países que son cómplices del crimen organizado”, añadió el funcionario. “Estoy muy preocupado con Bolivia. Creo que todos deberíamos estar muy preocupados”, alertó ante expertos de la región, empresarios e inversionistas.
Bolivia se convirtió en un nuevo aliado del gobierno del presidente Donald Trump en América Latina con la llegada al poder de Paz tras las elecciones realizadas este año. Estados Unidos anunció en marzo un Escudo de las Américas, una alianza de seguridad, junto a 17 países de la región, entre ellos Bolivia, para enfrentarse a lo que considera la mayor amenaza del hemisferio.

Washington resucitó al mismo tiempo la denominada Doctrina Monroe, en alusión al presidente del mismo nombre que a mitad del siglo XIX declaró que ninguna potencia extranjera podía ser hegemónica en la región, excepto Estados Unidos.

Apenas seis meses después de asumir el poder, Paz está contra las cuerdas por campesinos, obreros, mineros y maestros que reclaman medidas para enfrentar la peor crisis económica de Bolivia en cuatro décadas.
Los manifestantes intentaron llegar al Palacio del Gobierno, constataron periodistas de la AFP. El gobierno acusa al expresidente socialista Evo Morales (2006-2019), prófugo por un caso de presunta trata de una menor de 15 años a la cual dejó embarazada mientras este aún estaba en el poder, de estar detrás de los disturbios.
Con información de AFP.
