El presidente Donald Trump dijo este miércoles que estaba emocionado por realizar su primer vuelo a bordo del nuevo Air Force One, un controvertido regalo de Catar a Estados Unidos.

Antes de despegar desde la Base Conjunta Andrews, en las afueras de Washington, con destino a Dakota del Norte, el mandatario expresó su entusiasmo por utilizar por primera vez la aeronave. Se trata de un Boeing 747-8 fabricado en Estados Unidos y posteriormente adaptado para desempeñar funciones presidenciales.
“Para ser honesto, estoy emocionado por el primer vuelo. Nadie ha visto nunca nada igual”, dijo Trump a los periodistas que viajaban con él.
El mandatario también defendió el avión y destacó las adecuaciones realizadas antes de su entrada en servicio.
“Lo adaptaron para un presidente, eso significa la seguridad y toda la serie de dispositivos y prestaciones que le añadieron”, agregó Trump desde la Base Conjunta Andrews, al tiempo que agradeció al Gobierno de Catar por la donación.
The new Air Force One, a Boeing 747-8 luxury plane gifted to the U.S. by the Qatari government last year, took off Wednesday morning, marking President Trump’s first trip aboard the plane as he travels to North Dakota for the Theodore Roosevelt Presidential Library opening. pic.twitter.com/0UUnoS1xHR
— CBS News (@CBSNews) July 1, 2026
Tras el vuelo, el presidente tenía previsto asistir a un acto en la Biblioteca Presidencial Theodore Roosevelt, en Dakota del Norte, como parte de las actividades organizadas por el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos.
La aeronave, valorada en varios cientos de millones de dólares, fue entregada por Catar el año pasado. Desde entonces permaneció en un proceso de inspección, adecuación técnica y pruebas para cumplir con los estándares exigidos para el transporte del presidente estadounidense.

Aun así, la decisión de aceptar el avión ha generado críticas en múltiples sectores. Los cuestionamientos se centran en la legalidad de recibir un obsequio de ese valor por parte de un gobierno extranjero y en las implicaciones éticas que podría tener para la administración estadounidense.
Las dudas también alcanzan el ámbito de la seguridad nacional. Debido a que la aeronave perteneció originalmente a otro Estado.

Los aviones que cumplen la función de Air Force One cuentan con algunos de los sistemas de defensa y comunicación más sofisticados del mundo.
Entre ellos se incluyen equipos para interferir radares enemigos, contramedidas contra misiles guiados por radar, dispositivos para neutralizar amenazas con sensores infrarrojos y sistemas de comunicación altamente protegidos.

Mientras tanto, este Boeing 747-8 operará como una solución temporal hasta que Boeing entregue los dos nuevos aviones encargados por el Gobierno estadounidense para reemplazar la actual flota presidencial.
El fabricante prevé completar ese contrato dentro de los próximos dos años, después de varios retrasos y de un significativo aumento en los costos del programa.
*Con información de AFP.
