Un hombre disfrazado del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, con traje y corbata roja, recorre el interior de una celda en una plaza de un barrio acomodado de Teherán en Irán, todo a través de un espectáculo de las autoridades iraníes para desacreditar al mandatario estadounidense.
Desde el comienzo de la guerra en Oriente Medio, desencadenada por ataques de Israel y Estados Unidos contra Teherán, la república islámica ha multiplicado las operaciones de comunicación destinadas a denigrar a Washington, especialmente con grandes murales o videos de animación contra el gobierno del líder republicano.

En el interior de la celda hay una cama y sanitarios. Al lado, una pantalla difunde mensajes que denuncian “los crímenes de guerra” de los que Irán acusa a Estados Unidos. Mientras tanto, muchas personas congregadas en la plaza Tajrish se toman selfis sonriendo frente a la instalación y bromean con el falso Donald Trump.

La representación no se limita a mantener al personaje tras las rejas. El actor también reproduce el característico baile de Trump, hace gestos amenazantes a los peatones y, en varios momentos, intenta escapar de la celda empujando los barrotes. La instalación está montada sobre una valla publicitaria y cuenta con el lema en inglés “It is a crime not to see this scene” (“Es un crimen no ver esta escena”).
“¡No se preocupe, vamos a pagar su fianza y lo vamos a liberar!”, dice un hombre. “Trump, esta vez, ¡te vamos a matar!”, amenaza otro hombre dirigiéndose al actor personificado como el presidente estadounidense.

Según medios cercanos al poder, la instalación estará a la vista del público las 24 horas los siete días de la semana, sin dar más detalles sobre su funcionamiento continuo. Con esta campaña, el ayuntamiento de Teherán dice que quiere recordar a los iraníes la necesidad de justicia dirigida contra los Estados Unidos.

Desde la muerte del guía supremo, el ayatolá Alí Jamenei, en ataques el primer día de la guerra, la República islámica presenta al presidente estadounidense como un “criminal” contra quien quiere vengarse a toda costa tras el fallecimiento del líder caído durante un bombardeo el pasado 28 de febrero.
La campaña iraní también ha recurrido a videos de animación para atacar al presidente estadounidense. En marzo, el instituto estatal Revayat-e Fath difundió en la televisión iraní un video de dos minutos con personajes inspirados en figuras de Lego, entre ellos Trump y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, además de aviones de guerra y bombas.

Irán acusa a Estados Unidos de haber atacado deliberadamente durante la guerra un colegio y una boda, con un saldo de decenas de muertos, mientras que el gobierno de Washington ha negado cualquier implicación con los ataques ocurridos en territorio iraní.
*Con información de AFP.
