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Viruela del mono: ¿qué significa si la OMS la declara como emergencia mundial?

Para que la infección entre a esta consideración debe tener en cuenta varios factores; uno de ellos es que sería grave, repentina, inusual o inesperada.


Los casos de contagio de viruela del mono en todo el mundo siguen en aumento y la Organización Mundial de la Salud (OMS) junto a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) resaltó que, entre el 1 de enero al 4 de julio de este año, más de 6.000 casos han sido confirmados en 59 países.

Debido a la contingencia, el organismo internacional planea reevaluar si el brote podría ser considerado como una emergencia mundial.

Antes de que se terminara junio, la OMS había tenido en cuenta el Reglamento sanitario internacional y comités de emergencia con el que se había descartado la declaración de alerta, puesto que la infección no cumplía con los parámetros de salud pública de importancia internacional.

De hecho, para que la viruela del mono, también conocida como viruela símica, sea declarada como “emergencia de salud pública de importancia internacional”, el órgano de las Naciones Unidas estima que debería ser “un evento extraordinario que se determina, que constituye un riesgo para la salud pública de otros Estados a través de la propagación internacional de enfermedades y que potencialmente requiere una respuesta internacional coordinada”.

Sumado a esto, si la enfermedad resulta siendo una emergencia mundial, es porque en la situación de salubridad se está teniendo en cuenta tres factores:

  • Es grave, repentino, inusual o inesperado.
  • Tiene implicaciones para la salud pública más allá de la frontera nacional del Estado afectado.
  • Puede requerir una acción internacional inmediata.
Viruela del mono / Viruela
La OMS no descarta la idea de que se trasmita de forma sexual. Foto: Getty Images. - Foto: Getty Images/iStockphoto

El director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, quiere retomar la consideración de alerta debido a que la evolución del brote sigue siendo una constante noticia. Inclusive, el miércoles 6 de julio, el funcionario internacional dijo que convocará al Comité de Emergencia durante la tercera semana de julio o antes, según la necesidad.

“Sobre la viruela del mono, sigo preocupado por la escala y la propagación del virus”, manifestó Tedros Adhanom.

“Las pruebas siguen siendo un desafío, y es muy probable que haya una cantidad significativa de casos que no se resuelvan. Europa es el epicentro actual del brote, registrando más del 80 % de los casos a nivel mundial”, agregó el encargado de preservar la salud global.

La OMS, de la mano con la OPS, aseguran que el 15 % de los miles de casos confirmados son de 11 países de las Américas.

La denominada viruela símica es una enfermedad viral que tiene predominancia en África, en esta parte es considerada como un virus endémico, pero el brote empezó a expandirse por todo el mundo.

En consecuencia, el organismo internacional de salud hace poco dio a conocer que se están reportando casos en regiones de África que no tenían presencia del virus, mientras que en los territorios donde la viruela es considerada como endémica, los números están siendo récord.

La recopilación de datos en relación con esta infección sigue siendo el principal camino para coordinar el trabajo de vacunas contra la viruela del mono, las cuales son pocas en algunas naciones.

De este modo, la OMS busca intercambiar algunas inmunizaciones entre países y trabajar con colectivos sobre la estigmatización que está rondando sobre el virus para prevenir más contagios.

“Quiero felicitar particularmente a aquellos que comparten videos en línea a través de los canales de las redes sociales, hablando sobre sus síntomas y experiencias con la viruela del mono”, manifestó el director de la Organización Mundial de la Salud, también fue enfático al decir que el virus puede afectar a cualquier persona.

Cabe señalar que dado el caso en el que se declare como emergencia internacional a la viruela símica, los Comités de Emergencia se vuelven a reunir al menos cada tres meses para revisar la situación epidemiológica actual y analizar si el evento continúa siendo una emergencia de salud pública de interés internacional, además de estimar si es necesario realizar cambios en las recomendaciones temporales.

*Con información de AFP.