La detención del niño ecuatoriano de cinco años, identificado como Liam Conejo Ramos, en la ciudad de Mineápolis por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), se convirtió rápidamente en un caso que le dio la vuelta al mundo, generando un debate sobre el trato a los menores en medio de operativos de control migratorio que se llevan a cabo en Estados Unidos.
Ante este panorama, se conoció que un juez federal ordenó este sábado 31 de enero que el menor fuera liberado junto a su padre del Centro Residencial Familiar del Sur de Texas en Dilley, Texas, donde fueron llevados desde Minnesota el pasado 20 de enero, de acuerdo con el periódico Express-News.

El fallo del juez Fred Biery exige la liberación del niño y de su progenitor a más tardar el martes, mientras su caso de inmigración avanza en el sistema judicial.
Según este medio, que fue el primero en informar sobre el fallo, el juez señaló que el caso contra el menor y su padre se originó en “la búsqueda gubernamental, mal concebida e implementada de forma incompetente, de cuotas diarias de deportación, aparentemente incluso si ello implica traumatizar a niños”.
“Observar el comportamiento humano confirma que para algunos de nosotros, la pérfida sed de poder ilimitado y la imposición de crueldad en su búsqueda no conocen límites y carecen de decencia humana”, anotó el juez.
Aunque también indicó que Liam y su padre podrían eventualmente ser deportados, enfatizó que cualquier decisión en ese sentido “debería producirse a través de una política más ordenada y humana que la que existe actualmente”.

El impacto de este suceso en la salud mental de Liam Conejo
Esta orden judicial llega días después de que el legislador demócrata Joaquín Castro manifestara su preocupación por la salud mental del menor, a quien visitó en el centro para evaluar sus condiciones y encontró que se enfrenta a problemas de depresión por lo ocurrido.
“Su padre dice que (el niño) no es el mismo, que está durmiendo mucho porque ha estado deprimido y triste”, aseguró el representante demócrata por Texas en un video que publicó en la red social X.

De igual manera, El legislador sostuvo que la familia está en Estados Unidos en condiciones legales y que ambos deberían ser liberados. “Me preocupa su salud mental”, precisó.
Por su parte, un juez federal ya había bloqueado temporalmente la posibilidad de que Liam y su padre fueran deportados e impidió que ambos fueran trasladados del centro de detención en donde se encuentran en Dilley, un lugar a donde son llevadas familias migrantes con hijos menores de edad detenidas bajo acusaciones de haber violado las leyes de ingreso al país.
Con información de AFP.
