En Estados Unidos se ha desatado una controversia entre los ciudadanos contra las operaciones de las agencias de inmigración, luego de que un agente le disparara a una manifestante en el estado de Minnesota y acabó con su vida, pese a que, según muchos estadounidenses defienden, la mujer no representaba un peligro para las autoridades.
Desde entonces, se han vuelto virales varios momentos violentos por parte de los oficiales de migración contra algunos extranjeros e incluso ciudadanos norteamericanos.
Ante la situación, defensores de derechos y estadounidenses que se oponen a los operativos de detención masiva, se han tomado las calles para expresar su rechazo a las misiones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en especial en zonas santuario, en decir, estados que no se han sumado a las leyes migratorias que exige el presidente Donald Trump, y donde hay alta población extranjera, la mayoría sin los papeles legales del país.

Así las cosas, algunas tiendas de la minorista Target se han vuelto objetivo de estas protestas ciudadanas. Las tensiones aumentaron en esos lugares luego de que unos agentes del ICE arrestaran a dos empleados de la cadena, pese a que eran ciudadanos estadounidenses.

Las personas exigen que la empresa de supermercados más reconocida de Estados Unidos tome medidas para proteger a sus empleados y a los clientes de los agentes de inmigración que llegan para llevar a cabo sus detenciones masivas, a pesar de, al parecer, suelen arrestar personas indiscriminadamente. En otros lugares del estado, los estadounidenses también se han reunido coreando consignas y pidiendo al ICE que detenga las detenciones arbitrarias y la violencia en contra de algunos extranjeros e incluso protestantes.

Algunos funcionarios y testigos detallaron a la prensa que las autoridades detuvieron a los hombres el pasado 8 de enero, en una tienda minorista ubicada en la ciudad de Richfield, en Minnesota. En el momento, los oficiales se enfrentaron con los trabajadores en el estacionamiento y la discusión se extendió hasta la entrada del establecimiento.

Los empleados —identificados como Jonathan Aguilar García y Christian Miranda Romano— le gritaban a los agentes del ICE que eran ciudadanas, de acuerdo con el reporte de The Wall Street Journal, pero estos procedieron con el arresto. Según la prensa, los trabajadores estaban vigilando la entrada vehicular del Target cuando fueron detenidos.

De acuerdo con la denuncia del representante de Minnesota, Michael Howard, detalló que las familias de los involucrados defienden que se trató de una discriminación racial. Sin embargo, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sostiene que uno de los empleados fue detenido por “agredir a un agente del orden público federal”, según una publicación en redes sociales de la agencia gubernamental.

Luego de lo sucedido, los trabajadores fueron liberados.
El New York Post indicó que uno de los hombres fue dejado herido y llorando en un estacionamiento cercano al Target, mientras que el segundo trabajador fue llevado a la estación de policía por un par de horas.









