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Acuerdo de paz con las Farc: ¿qué proponen los candidatos presidenciales?

SEMANA revisó los planes de gobierno. Esto es lo que plantea cada uno de los aspirantes a la Casa de Nariño.


Aunque el acuerdo de paz suscrito entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y las Farc, en el 2016, no es hoy un tema central de la campaña presidencial, la ola de violencia que sacude al país está prendiendo todas las alarmas.

“Hoy podemos decir que se acabó la guerra (…) Hoy comienza el fin del sufrimiento, el dolor y la tragedia de la guerra”, aseguró el expresidente Juan Manuel Santos. Pero eso está lejos de la realidad.

Los cultivos de coca han alcanzado cifras récord (245.000 hectáreas) y las disidencias de las Farc son una verdadera amenaza para la seguridad nacional. Una de esas facciones es comandada por Iván Márquez, quien estuvo en las negociaciones de La Habana.

En la última semana, el Clan del Golfo anunció un paro armado que ha dejado hasta ahora ocho muertos, entre civiles, militares y policías, y miles de vehículos afectados en varias regiones del país.

SEMANA revisó los planes de gobierno de los candidatos presidenciales para evaluar lo que proponen sobre el acuerdo de paz con las Farc.

Gustavo Petro asegura que cumplirá los acuerdos de La Habana en su totalidad. “Dejaremos atrás la guerra y entraremos por fin en una era de paz”, afirma.

El candidato del Pacto Histórico habla de un “contrato social” y un “legado” sobre la puesta en marcha de ese acuerdo, pero además dice que buscará un acuerdo similar con el ELN. “Cumpliremos a cabalidad los acuerdos de paz con las Farc y retomaremos las negociaciones con el ELN para finiquitar la existencia de la insurgencia armada en Colombia a partir del diálogo político”, dice.

Petro considera que desmantelar el crimen organizado pasa por un “diálogo” para que haya “sometimiento a la justicia de los grupos armados y ligados al narcotráfico”.

El candidato propone que para combatir el narcotráfico debe cambiarse el modelo de lucha contra las drogas por uno de regulación. “Haremos realidad lo pactado en toda su extensión”, dice. También descarta el uso del glifosato contra los cultivos de droga.

Petro dice que haría una reforma rural integral, el primer punto del acuerdo de La Habana, la cual relaciona con su propuesta de reforma agraria y la llamada “democratización” de las tierras para volverlas productivas.

El candidato de izquierda asegura que garantizará el trabajo que vienen haciendo entidades como la JEP, la Unidad de Búsqueda de Desaparecidos o la Comisión de la Verdad. En el caso de esta última, aclara que respetará el informe final que presenten y buscará que ese documento se declare patrimonio de la nación.

“La JEP tendrá toda la colaboración para que la justicia transicional esté revestida de toda la confianza y se convierta en piedra angular del tránsito en Colombia hacia una era de paz”, señala Petro, quien tiene el respaldo del partido Comunes, conformado por los exguerrilleros de las Farc.

Federico Gutiérrez reconoce que apoyará el acuerdo de paz, a pesar de que hay sectores que respaldan su candidatura y no estuvieron a favor de esa negociación.

“Yo voté sí al acuerdo de paz y creo que el país lo debe implementar plenamente”, dice Fico. Señala que hay más de 9 millones de víctimas del conflicto y que varias regiones han sufrido la violencia por parte de distintos grupos armados ilegales durante décadas.

Fico reconoce que, seis años después de firmado el acuerdo de paz, hay “avances significativos”. Resalta que entre 2019 y 2020 ―es decir bajo el mandato del presidente Duque― se invirtieron 23 billones de pesos, de los cuales 14,7 billones fueron para los municipios PDET.

“Daremos continuidad a la implementación del acuerdo. Aceleramos las acciones en las cuales hay rezagos y trabajaremos para cumplir los compromisos del Estado”, dice el candidato del Equipo por Colombia.

Para ello, basa su estrategia en varios puntos. Uno de ellos es la inversión social. Dice que triplicará el monto, pasando de 1 a 3 billones, para mejorar las vías terciarias, conectividad, servicios de salud, entre otros.

Fico asegura que fortalecerá el fondo de tierras y se compromete a trabajar por la seguridad e integración de los excombatientes a la vida civil. Para ello, evaluará con la UNP los riesgos de cada uno y hará alianzas con empresarios para que 70.000 excombatientes puedan ser integrados en sus nóminas.

El candidato asegura que hará “veeduría permanente” junto con cooperación internacional para verificar que los exguerrilleros estén cumpliendo lo pactado y que deberán entregar todos los recursos obtenidos en la insurgencia para reparar a las víctimas, además de confesar sus crímenes. El exalcalde de Medellín sostiene que recuperará los territorios dejados por las Farc y prevendrá que haya más disidentes.

Sergio Fajardo, por su parte, se enfoca en el tema rural. Dice que cumplirá con la formalización de las 7 millones de hectáreas que se contemplaron en las negociaciones de La Habana y que habrá un uso más redistributivo de la tierra en el país y propone una jurisdicción agraria.

“Vamos a acelerar la entrega de tres millones de hectáreas de tierra a pequeños campesinos, compromiso del primer punto del acuerdo de paz”, dice Fajardo en su plan de gobierno.

Otro tema tiene que ver con cerrar la brecha de género en el campo.

En el caso de Rodolfo Hernández, no aclara cómo implementaría el acuerdo, pero menciona que una verdadera paz va más allá del conflicto armado y que tiene que estar ligada a la dignidad del ser humano.

“Para conseguirla no podemos curar con paños de agua tibia las consecuencias de una violencia estructural; es necesario, con carácter de urgencia, atacar las causas. En una sociedad en la que el hambre predomina es imposible alcanzar la paz”, dice el ingeniero santandereano.

Al igual que Petro, el exalcalde de Bucaramanga abre la puerta a una negociación con el ELN, aunque dice que no se sentaría de nuevo con ellos, sino que los incluiría en el acuerdo suscrito en La Habana.

“Basta un otrosí en el que se incluya a esta organización como firmante del acuerdo. No se establecerán nuevas mesas de negociación que impliquen interminables conversaciones”, dice Hernández.

También habla de una reforma rural integral, aunque critica que en temas como el turismo y la seguridad no ha servido de mucho lo firmado por Juan Manuel Santos en el 2016.

Luis Pérez tiene como una de sus principales propuestas la regulación del cannabis y considera que, comercializándola, podría armar una “revolución”.

En el punto de género, el exgobernador de Antioquia menciona que han sido los hombres quienes han hecho la guerra, pero son las mujeres las que más han sufrido, por lo que mantendría la escuela de formación política para empoderarlas y solucionar los conflictos por otras vías.

Ingrid Betancourt cuestiona que solo el 48 % de las casi 600 disposiciones firmadas se han implementado y que el panorama es peor en los casos de enfoque de género o étnico. “Una prioridad de nuestro gobierno es dinamizar la implementación de los puntos del acuerdo que están rezagados (…) mi gobierno se compromete a acelerar la implementación y el cumplimiento de todos los aspectos del acuerdo”, dice Betancourt.

Para ello, contempla varias propuestas como una reforma rural integral, garantizar la participación política de todos los actores, hacer un acuerdo regional, fortalecer administrativamente la JEP, darle más protagonismo a las víctimas y que sean reparadas con el dinero de las Farc. También negociaría con el ELN.

Enrique Gómez y John Milton Rodríguez no detallan en sus planes de gobierno qué harían con el acuerdo de paz, a pesar de que en algunas declaraciones han dado luces de sus ideas. Por ejemplo, ambos han cuestionado la JEP y que los exguerrilleros no hayan cumplido lo pactado.