Dos encapuchados fueron detenidos cuando intentaban intimidar a los trabajadores de una reconocida panadería en medio del paro armado anunciado por las Autodefensas Conquistadores de la Sierra.
Estas dos personas se suman a las otras 76 que fueron capturadas en La Guajira, Magdalena y el Atlántico por sus vínculos con las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada.
“Le he ordenado al director del Inpec trasladarlas a pabellones de máxima seguridad en cárceles de otras regiones del país. No permitiré que quienes delinquen en estos departamentos permanezcan recluidos allí y sigan ordenando desde las cárceles revueltas, extorsiones y asesinatos”, dijo en su cuenta de X el presidente de la República, Abelardo De La Espriella.
El paro armado comenzó a la medianoche del martes, luego de la muerte de alias Cholo, su segundo cabecilla, en medio de un operativo de las Fuerzas Militares.

“Por los fuertes ataques que desde esta tarde se vienen presentando por medio del Gobierno en la Sierra Nevada contra nuestra organización, decretamos paro armado en todo el departamento del Magdalena por 48 horas, en especial la troncal del Caribe, la ciudad de Santa Marta y la zona bananera. No queremos ningún local comercial abierto por un plazo de 48 horas”, decía textualmente un panfleto que esa organización delincuencial puso a rodar entre los comerciantes y la comunidad.

La agrupación criminal, para obligar a cerrar el comercio, llevó encapuchados a establecimientos comerciales para intimidar a sus trabajadores. En algunos casos realizaron disparos contra las estanterías, grabaron los hechos y pusieron los videos en las redes sociales, lo que provocó terror entre la población.

Incluso, fueron quemados dos buses en el barrio 11 de noviembre, un taxi y otros vehículos.
Ante esos hechos, De La Espriella se pronunció: “En la era del tigre no hay lugar para los criminales; en este gobierno los ciudadanos de bien sentirán alivio, como ya lo están sintiendo, tranquilidad y seguridad, y los delincuentes sentirán terror, porque cuando menos lo piensen, una bomba o las balas de la República caerán sobre ellos”.

Además, regresó 24 horas después de haber estado en Santa Marta, para recorrer sus calles acompañado de un fuerte contingente militar y de policía.
