El exalcalde de Medellín, Daniel Quintero, emitió un pronunciamiento público de respaldo tras conocerse la decisión del Juzgado Primero Penal del Circuito con Función de Conocimiento de la capital antioqueña, que ordenó enviar a prisión a su hermano, Miguel Andrés Quintero Calle.

La medida de aseguramiento en centro carcelario contra su familiar se dio en el marco de una investigación por un presunto entramado de corrupción relacionado con seis convenios suscritos entre 2020 y 2021 por el Área Metropolitana del Valle de Aburrá y el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Itagüí, por un valor cercano a los $18.656 millones.

Ante el dictamen judicial, el exmandatario salió en defensa de su hermano y cuestionó el origen de las pruebas aportadas en el expediente. Daniel Quintero reaccionó tras la orden de prisión contra su hermano y aseguró que hubo manipulación de pruebas.
A través de sus canales oficiales, el exalcalde manifestó su convicción sobre la inocencia de su hermano e insinuó la existencia de intereses externos detrás de los testimonios recopilados por la Fiscalía General de la Nación.
“Fuerza, Miguel. Creo en ti. Se hará justicia. Hay pruebas suficientes de cómo se manipularon las pruebas, los testimonios y quiénes estuvieron detrás. Dios está con nosotros”, aseveró Daniel Quintero al fijar su posición frente al fallo del despacho penal y reiterar el apoyo de su núcleo familiar durante el proceso.
Fuerza Miguel. Creo en ti. Se hará justicia. Hay pruebas suficientes de como se manipularon las pruebas, los testimonios y quienes estuvieron detrás. Dios está con nosotros.
— Daniel Quintero 🇨🇴 (@QuinteroCalle) October 30, 2026
Contexto de la providencia judicial y cargos imputados
La postura del exalcalde se produjo en respuesta a la providencia en la que el juez determinó que Miguel Andrés Quintero Calle, pese a no ostentar cargo ni vínculo contractual en el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, habría ejercido una influencia indebida sobre servidores para orientar contratación y nombramientos.
El caso incluye señalamientos de Misael Alberto Cadavid Jaramillo, entonces representante de los bomberos de Itagüí, sobre presuntos cobros de comisiones entre el 15 % y el 20 % del valor de las negociaciones. El juzgado ordenó la detención preventiva por peligro futuro para la comunidad y presunta injerencia indebida.
Pese a que su hermano fue imputado por los delitos de interés indebido en la celebración de contratos y peculado por apropiación agravado —cargos que no fueron aceptados—, Daniel Quintero insistió en que el expediente judicial presenta, según él, inconsistencias provocadas por terceros.
En la misma decisión en la que se ordenó la reclusión de Miguel Quintero, el juez confirmó medidas no privativas de la libertad para Sebastián de Dios Ortega Urán, otro de los vinculados al proceso penal.
