En una jornada calificada como hito para el ordenamiento urbano de la capital, el Concejo de Bogotá aprobó en segundo y último debate la propuesta que busca eliminar el cableado aéreo que durante más de un siglo ha ocupado postes, fachadas y espacios públicos.

La iniciativa, presentada por el concejal Juan David Quintero dentro del artículo 48 de la reforma tributaria distrital, quedó únicamente a la espera de la sanción del alcalde Carlos Fernando Galán para convertirse en norma de obligatorio cumplimiento.

Una vez sancionado el articulado por la administración distrital, las autoridades locales proyectan iniciar durante el mes de octubre de 2026 los primeros operativos de desmantelamiento de infraestructura en desuso.
Estimaciones presentadas durante la discusión plenaria indican que aproximadamente el 70 % de los cables colgados en la red pública de la ciudad ya no prestan ningún servicio, funcionando como contaminación visual y riesgo estructural.
Estrategia de tres fases para la transformación urbana
El proyecto aprobado por el cabildo distrital fija un esquema de ejecución progresivo articulado en tres frentes. En primera instancia, las empresas propietarias de redes abandonadas deberán presentar planes de retiro inmediato; si no cumplen la directriz, el Distrito ejecutará el desmontaje y trasladará los cobros administrativos a los responsables. El segundo pilar establece la migración gradual de las conexiones activas hacia ductos subterráneos.

Como tercer componente preventivo, la normativa ordena que toda nueva instalación, ampliación o reubicación de redes deberá construirse obligatoriamente bajo tierra, salvo excepciones técnicas, ambientales o de seguridad debidamente sustentadas.
El concejal Quintero destacó que el 72,36 % de la red de alumbrado público permanece en el espacio aéreo, recordando que en 2025 se registraron 99 personas lesionadas por accidentes relacionados con guayas o cables caídos.
Debate por tarifas y respuesta a sectores operativos
Durante el trámite del proyecto, la compañía Enel Colombia remitió consideraciones al Concejo expresando preocupación por posibles impactos económicos en la prestación del servicio.
🚨 ¡SE ACABÓ EL REGUERO DE CABLES EN BOGOTÁ!
— Juan David Quintero (@JD_Quinteror) September 24, 2026
Más de un siglo después, Bogotá le dice no a la maraña de cables que afea la ciudad y pone en riesgo a motociclistas, ciclistas, peatones y niños.
Gracias a la aprobación de nuestra proposición, los nuevos cables deberán soterrarse,… https://t.co/c2rMZZFd7U pic.twitter.com/qHwZJ54UV6
No obstante, el promotor de la iniciativa rechazó de forma categórica que la medida vaya a generar incrementos en las tarifas de energía o alumbrado público para los usuarios finales, calificando tales versiones como infundadas.
“Decir que esta norma va a triplicar las tarifas es falso. Lo que se establece es una obligación progresiva para ordenar las redes”, aseveró el corporado Quintero.
Con la inminente firma del alcalde Galán, Bogotá iniciará un proceso de transición en su infraestructura de servicios, alineándose con estándares internacionales de soterramiento de redes de telecomunicaciones y energía.
