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Este es un grupo de los militares que se encuentran rodeados y secuestrados por erradicadores.
Este es un grupo de los militares que se encuentran rodeados y secuestrados por erradicadores. - Foto: Ejército.

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Frente 33 de las disidencias estaría detrás del secuestro de 180 militares en Tibú

Revelan nuevos detalles sobre la detención de los uniformados por parte de campesinos, y del secuestro del soldado Martínez en el Catatumbo.

Luego de la retención de 180 militares en Tibú, Norte de Santander, que ocurrió este 28 de octubre, y que en un principio se señaló que era por parte de un grupo de campesinos, quienes detuvieron a los soldados por adelantar labores de erradicación de cultivos ilícitos. Sin embargo, este hecho luego fue calificado como un secuestro por parte del presidente Iván Duque.

Ahí lo que hay es un secuestro y si esto no opera con una liberación rápida, será tratada como un secuestro por todas las autoridades. Las autoridades militares y policiales, y las autoridades judiciales de nuestro país”, expresó en ese entonces el primer mandatario respecto al hecho, empero, aproximadamente tres días después los militares fueron puestos en libertad.

Pues bien, recientemente el Comando Específico de Norte de Santander entregó más detalles al respecto de esta situación, al parecer, detrás del secuestro estarían disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) pertenecientes al freNte 33, que está al mando de alias John Mechas, pero que dicha operación estuvo dirigida por el segundo al mando alias El Mocho Olmedo, esto según aclaró el general Fabio Caro.

“El Mocho Olmedo se dedica a delinquir, extorsionar, secuestrar y asesinar en el Catatumbo. También participó activamente en el secuestro de nuestros 180 soldados, que fueron secuestrados por las comunidades auspiciadas por esta estructura”, fueron las declaraciones que entregó el general Caro para Blu Radio, corroborando la información obtenida.

El general explicó la forma en la que los grupos armados ilegales estarían incidiendo en la población civil para que estos actuaran en contra de las autoridades, según Caro, con el objetivo de que los militares no erradiquen los cultivos ilícitos y así se pueda continuar con el tráfico de estupefacientes. “Estos grupos amenazan y obligan a la población civil a salir para bloquear a la Fuerza Pública y evitar la erradicación”, afirmó Caro.

Entre tanto, debido a la intervención de la Defensoría del Pueblo, los uniformados retenidos el mes pasado fueron liberados por la población civil. La entidad informó que la Personería del Tibú también había tenido un papel importante en el proceso. Cabe recordar que el Ejército Nacional había informado, para ese entonces, que los 180 militares estaban bajo la supervisión de al menos 400 cultivadores de coca, quienes no les convenía que se erradicaran los cultivos.

Así entonces, se supo por las labores de negociación, que lo que estos campesinos buscaban era obtener algún tipo de beneficio, para no perder todo el dinero de sus cultivos. Y entre las entidades gubernamentales y el Ejército se habría logrado la liberación sin ningún tipo de contratiempo.

Sin embargo, la declaraciones del general Caro también establecieron que el secuestro de uno militar en Tibú, Norte de Santander, la semana pasada también tenía que ver con las acciones del frente 33 en la zona.

“El soldado Jeison Martínez Tapias, que acompañaba la distribución de agua potable para las comunidades, fue secuestrado por los terroristas del frente 33 de las Farc, por el bandido alias ‘El Mocho Olmedo’, ya tenemos conocimiento de que este terrorista tiene a nuestro soldado secuestrado, quien estaba ayudándoles a los pobladores”, confirmó el general Caro para la cadena radial, y continuó explicando que la pugna en la región del Catatumbo por parte de los disidentes era con los carteles de narcotráfico mexicanos.

Según el reporte preliminar, el soldado Martínez había sido retenido luego de que tomara otra ruta hacia la zona del Alto Mirador con el carrotanque que distribuía el agua para la población, en ese momento dos hombre armados encañonaron al uniformado y se lo llevaron.