La Unidad Nacional de Protección (UNP) denunció el secuestro de una persona que tenía bajo su cuidado en el departamento del Meta. En medio de la confrontación con un supuesto grupo armado, también fue retenido uno de los escoltas que acompañaba la caravana de seguridad por las carreteras de esta región del país.
La emergencia se presentó en las últimas horas en la vía que conduce del municipio de Granada hacia San Juan de Arama. El grupo de siete ciudadanos, en la que se encontraban cuatro civiles y tres oficiales, fue interceptado por hombres encapuchados que los obligaron a descender de los automotores.
Con fuertes intimidaciones, les quitaron las armas de fuego a los escoltas, además de municiones y chalecos de protección que los blindaban de cualquier acción terrorista. Luego, los amordazaron en plena vía pública y, ante la súplica de la liberación, soltaron a cinco personas que se encargaron de encender las alarmas.
Las ataduras se las quitaron a la compañera sentimental del protegido, dos menores de edad y otros dos funcionarios de la Unidad Nacional de Protección, quienes advirtieron a sus superiores de la emergencia: los otros dos quedaron en poder de los ilegales, por lo que se inició un operativo para rescatarlos.

“Grupo armado secuestra a dos personas en el departamento del Meta. Se trata de un beneficiario y una escolta que hacen parte de un esquema de protección de la subdirección especializada de la UNP. El hecho ocurrió entre Granada y San Juan de Arama”, reportó la tarde de este 23 de noviembre en sus redes sociales.
Las autoridades locales fueron informadas sobre el incidente. De inmediato, se desplegó un plan para dar con el paradero de las víctimas, con el propósito de recuperarlas sanas y salvas. A las tareas vincularon a los ministerios de Defensa e Interior, también a la oficina del alto comisionado para la paz, Danilo Rueda.
Tras varias horas de detención ilegal en el Meta, la Unidad Nacional de Protección informó en la noche de este miércoles 23 de noviembre sobre la liberación de las dos personas. Los mismos delincuentes que las secuestraron las llevaron al punto donde ocurrió la emergencia, en la vía entre Granada y Juan de Arama.
Se confirmó que están en óptimas condiciones de salud y sin traumatismos que enciendan las alarmas de las autoridades. Sin embargo, la entidad detalló que los integrantes de la organización ilegal alcanzaron a sustraer las armas, municiones y demás pertenencias que portaban los tres funcionarios que prestaban el servicio.
Con base en el Sistema de Información Estadístico, Delincuencial, Contravencional y Operativo de la Policía Nacional, entre el 1 de enero y el 31 de octubre de 2022, en el departamento del Meta se denunciaron 7 secuestros. En su mayoría, los casos reportados están asociados a temas extorsivos: a la liberación le fijan un precio.

Un escenario similar se vivió en el departamento de Antioquia. Dos militares fueron secuestros por supuestos integrantes de las disidencias de las Farc en la zona rural del municipio de Briceño. Al parecer, en medio de un operativo los ilegales tomaron la decisión de arrebatarles las municiones y arrinconarlos en un sector.
La liberación de las víctimas estaba condicionada a que las unidades del Ejército Nacional retornaran el material de guerra que les fue incautado a los brazos armados de la guerrilla que delinquen ampliamente en esta zona de la región. Sin embargo, una comisión de derechos humanos logró quitarles las ataduras.
Pero la Cuarta Brigada, la unidad en la que están adscritos los soldados, denunció que les arrebataron sus pertenencias. Es decir, los delincuentes se quedaron con las armas de dotación que los acompañaban en el momento del operativo.
