Ricardo Roa Barragán, presidente de Ecopetrol (en licencia) y exgerente de la campaña Petro Presidente 2022, tendrá que enfrentar una acusación de la Fiscalía por el delito de tráfico de influencias.
Se trata de la misma investigación por las presuntas irregularidades en la compra de un lujoso apartamento en el nororiente de Bogotá, en el que habría terminado como beneficiario un contratista de la estatal petrolera.

“La Fiscalía General de la Nación, a través de la Dirección Especializada contra la Corrupción, radicó el escrito de acusación en contra del presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa Barragán, como presunto responsable del delito de tráfico de influencias de servidor público”, señaló el ente investigador.
Explicó la Fiscalía que, luego de presentado el escrito de acusación, la Judicatura será la encargada de fijar la fecha y hora de la diligencia, donde se establecerán los términos de la acusación del ente acusador en contra de la actual presidente de Ecopetrol.

“La diligencia de formalización de la acusación se realizará luego de surtirse el reparto aleatorio en los juzgados penales de conocimiento y en la fecha que fije la Judicatura”, informó el organismo.
Las reuniones de Ricardo Roa
En el escrito de acusación se mencionan las reuniones en las que Ricardo Roa con el presidente de Hocol, una importante empresa en el sector de los hidrocarburos, para favorecer a Juan Guillermo Mancera en un megaproyecto de regasificación en el Caribe.
Estos fueron los acuerdos que le permitieron a Ricardo Roa comprar, a precio de “ganga”, un apartamento en un exclusivo sector del norte de Bogotá. https://t.co/if1kX8q65f pic.twitter.com/zpZrLvGYue
— Revista Semana (@RevistaSemana) March 11, 2026
Estas reuniones, de las cuales se tiene certificación, se presentaron entre agosto y octubre de 2024, ya cuando Ricardo Roa fungía como presidente de la estatal petrolera.
“Ricardo Roa instruyó a Luis Enrique Rojas adjudicar el proyecto de regasificación Chuchupa-Ballena LNG a la empresa GAXI ESP S.A.S. de propiedad de Juan Guillermo Mancera”, indicó la fiscal anticorrupción en la audiencia celebrada el pasado 11 de marzo.

El 20 de agosto de 2024, Ricardo Roa se reunió en un restaurante en la localidad de Chapinero con el presidente de Hocol. “Le manifestó que ese proyecto debía ser asignado a la empresa de Juan Guillermo Mancera”.
Casi un mes después se celebró una corta reunión en la sede de Ecopetrol, en la que Roa le recordó al presidente de Hocol lo que habían hablado en dicho almuerzo.
El tema no quedó ahí, pocos días después, tras una sesión de junta directiva, Ricardo Roa le volvió a insistir a Luis Enrique Rojas sobre el tema.

“En esa ocasión (señalando la reunión de octubre de 2024 tras una junta directiva en la sede de Ecopetrol), al finalizar la sesión, Ricardo Roa le solicitó al señor Luis Enrique Rojas permanecer a solas con él y le impartió la orden que dicho proyecto fuera adjudicado a la empresa de Juan Guillermo Mancera”, precisó la fiscal.
Para el ente investigador, el presidente de Ecopetrol tenía un interés particular en el favorecimiento de este proyecto. Todo eso a cambio de recibir una contraprestación que se tradujo en este lujoso apartamento.

“La influencias ejercidas por el señor Ricardo Roa sobre el presidente de Hocol en relación con el proyecto de regasificación fue indebida, pues estuvo orientada a favorecer los intereses particulares de señor Juan Mancera, con quien había celebrado una negociación comercial consistente en la compraventa del apartamento″, aclaró la delegada del ente investigador.
“En dicha operación, Ricardo Roa resultó beneficiado por el señor Mancera, tanto en el precio como en las condiciones de pago. En esa negociación, el señor Ricardo Roa adquirió el inmueble por la suma de 1.800 millones de pesos, pese a que su valor comercial ascendía a 2.727 millones de pesos. Es decir, el precio pactado entre Mancera y Roa se ubicó muy por debajo del valor del mercado con una diferencia del 34 % equivalente a 927 millones de pesos”, explicó.
En dicha audiencia, Ricardo Roa —quien todavía estaba al mando de la empresa— no aceptó los cargos.
