La marea política en Barranquilla ya empezó a agitarse dos años antes de las elecciones locales por cuenta del anuncio del ministro del Interior, Armando Benedetti, de proyectar su nombre como uno de los posibles candidatos para la alcaldía de esa ciudad. Las intenciones, que no son descabelladas, están sustentadas por la votación del Pacto Histórico en esa región del país en los pasados comicios parlamentarios.

No obstante, Benedetti no enfrentaría un camino fácil para llegar a ese cargo público, pues para ganar tendría que derrotar a la casa Char, que lleva 20 años en el poder de la capital del Atlántico y goza de una alta popularidad. Según las más recientes mediciones de la red Cómo Vamos, el alcalde Alejandro Char es el más popular del país, con una favorabilidad del 82,1 por ciento. Le siguen Federico Gutiérrez, en Medellín (74 por ciento); Dumek Turbay, en Cartagena (74 por ciento), y Ernesto Orozco, en Valledupar (54,7 por ciento).
En medio de este panorama, Benedetti levantó la mano desde muy temprano para recibir la bendición del presidente Gustavo Petro y entrar en una disputa frontal con los Char. En conversación con SEMANA, el ministro manifestó: “Sí, tengo ganas (…) Me pareció importante, me gustó que pensaran en mí y voy a jalarle dentro del Pacto Histórico en esta zona del Caribe”. Benedetti hace cuentas con votos que no son suyos, pero que podría heredar del Pacto Histórico. Para lograr eso, primero tendrá que conquistar a las bases de esa colectividad política en el Atlántico. “El Pacto Histórico sacó cerca de 200.000 votos en Barranquilla (…) es un universo alto, inesperado, y que puede crecer más”. Asimismo, reconoció que la casa Char es un gran rival y no es fácil ganarle. “Si el candidato fuera Alejandro Char (saliente alcalde), sería difícil; pero si es otro, las condiciones cambian”, dijo.

Para Benedetti, “el 80 por ciento de Barranquilla es un mar de tugurios; solo el 20 por ciento es la parte visible y bonita. No hay ingresos sólidos. Muchas dinámicas están ligadas al rebusque e incluso al lavado de dinero”.
“Descansaría en agosto. En septiembre y octubre me dedicaría a estudiar cómo Barranquilla puede tener mayor protagonismo internacional. En noviembre y diciembre recorrería los barrios y dejaría estructurada la campaña para iniciar formalmente entre enero y febrero (2027)”, explicó el ministro.

Juan Fernando Gutiérrez, estratega y experto en temas políticos, sostuvo que esto es solo un anuncio que puede llegar a medir las maquinarias y que es una señal clara de alcance a nivel nacional. “Es un mensaje de poder. Benedetti le está diciendo al país que el Pacto Histórico quiere disputar espacios en las elecciones territoriales, y lo hace en una plaza simbólica como Barranquilla”, detalló. Asimismo, dijo que la casa Char tiene una fuerte estructura política con presencia en barrios, Concejo y redes territoriales, lo que podría hacer que la ciudadanía entre en lo que califica como un “choque que hace años no enfrenta una competencia real”. “Es un mensaje directo: si el grupo Char percibe una amenaza real, va a jugar a la segura y definir una candidatura fuerte”, indicó el especialista.
Al ser consultado si veía viable que espacios como la Universidad del Atlántico sean usados como estrategia para la campaña, indicó: “Eso forma parte del juego del poder. Quien está en el poder siempre va a intentar hacerse con espacios que representen votos o que permitan movilizar sectores, como por ejemplo las juventudes. Es natural dentro de la lógica política”.

De igual manera, indicó: “Aquí hay un punto clave: en los últimos 20 años no ha habido un competidor real que le mida el pulso a esa opinión pública. Han estado Álex Char, Elsa Noguera, Jaime Pumarejo, nuevamente Álex Char, pero no ha existido alguien que llegue con una propuesta distinta a competir de tú a tú”.
En medio de esta dinámica, detalló Gutiérrez, es necesario tener claro de qué sectores y cuántos fueron los votos al candidato del Pacto Histórico en las elecciones locales. “Si el día de mañana hay una diferencia pequeña, por ejemplo, de 10.000 votos, cualquier apoyo, cualquier estructura o cualquier espacio ganado puede marcar la diferencia. No define, pero influye”, sostuvo.

Por su parte, Luis Fernando Trejos, profesor de la Universidad del Norte y experto en temas de seguridad y conflicto, precisó que “la seguridad es uno de los problemas más graves del distrito y seguramente sería la base de su candidatura (la de Benedetti)”. Sin embargo, sostuvo que lo que ocurre con la polémica paz urbana, que no ha tenido los mejores resultados en el Atlántico, podría ser la piedra en el zapato para la candidatura a la alcaldía del hoy ministro del Interior.
“En ese escenario, en este momento es improbable que haya acuerdos de paz. Después de la finalización de la tregua el 20 de enero, lo que hemos visto es un escalamiento sistemático de la inseguridad. A eso hay que sumarle que, si bien el Gobierno nacional tiene mucha voluntad de concretar esa mesa, hay una marcada resistencia no solo de sectores políticos, sino también de sectores sociales y gremiales en Barranquilla”, explicó.
Trejos señaló que la paz urbana causaría una fuerte polémica, como la que se desató luego de que SEMANA diera a conocer en primicia estas actuaciones por parte del Gobierno de Gustavo Petro.

“Esto implicaría el traslado de los líderes criminales, y la percepción generalizada que tiene la ciudadanía del distrito es que esos grupos no tienen voluntad de acabar con sus actividades criminales, sino que, por el contrario, utilizaron esa tregua para consolidar su presencia en distintos territorios de la ciudad”, agregó. También indicó: “Pero es claro, como también quedó en evidencia durante el pasado Consejo de Seguridad realizado en la Fuerza Aeroespacial, que el ministro del Interior tiene una especie de fijación por el tema de la seguridad y que seguramente, si llegara a concretarse su candidatura, la base de la misma sería la promesa de resolver el problema de la inseguridad en todo el distrito”. Trejos señaló que, aunque no es ilegal que el ministro Benedetti realice su candidatura estando incluido en la Lista Clinton, es un mal mensaje no solo para Barranquilla, sino para el mundo entero.
“Hay un factor que se está subvalorando y que es muy importante: la inclusión del ministro Benedetti en la Lista Ofac o Lista Clinton. Los efectos económicos que produce estar en esta lista hacen inviable cualquier candidatura seria a la alcaldía distrital”, agregó.
“Lo que vimos fue un fraccionamiento de grupos criminales y la aparición de nuevas organizaciones disputando los mercados ilegales”, afirmó, al referirse a los efectos de la llamada ‘paz urbana’. Además, alertó que “tras el fin de la tregua se ha registrado un escalamiento sistemático de la inseguridad”, lo que podría impactar tanto la percepción ciudadana como el debate electoral. El análisis también incluye un factor que podría resultar determinante en la viabilidad de la candidatura. “La inclusión en la Lista Ofac hace muy difícil adelantar una campaña en una ciudad como Barranquilla”, advirtió Trejos. Aunque no se trata de una inhabilidad legal, sí implica restricciones financieras que podrían limitar la estructuración de una campaña competitiva.
