El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) y el Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (Idiger) reportaron un incremento en la velocidad de los vientos en Bogotá.

Este fenómeno atmosférico resulta atípico para los meses de junio y julio, un periodo que climáticamente corresponde a la temporada de lluvias o de transición hacia meses secos. Históricamente, las corrientes fuertes se registran durante agosto por la ubicación de los vientos alisios.

Respecto a esta variación climática, el Idiger aclaró que el aumento de las corrientes en la capital del país está vinculado con dinámicas meteorológicas más amplias.
La entidad distrital señaló que el fenómeno de El Niño no solo genera altas temperaturas, sino que puede provocar que un día soleado termine en fuertes ráfagas. Según los análisis oficiales, los vientos ingresan a la ciudad por la zona de los cerros orientales, cambiando su intensidad en pocos minutos y sin previo aviso.
Así mismo, la entidad señaló en su mensaje que “con el fenómeno de El Niño no solo se pueden presentar días más soleados, también ráfagas o vientos fuertes que pueden desencadenar eventos de emergencia. Por eso, sigue estos tips. Cuando trabajamos en equipo, Bogotá está más preparada”.
Protocolos de seguridad dentro de las viviendas y edificaciones
Ante la frecuencia de estos eventos, los organismos de emergencia emitieron una serie de recomendaciones para mitigar riesgos en las estructuras domésticas.

El Idiger enfatizó que los ciudadanos deben cerrar de manera correcta las puertas y ventanas para evitar accidentes por la presión del aire. Asimismo, las pautas técnicas sugieren alejarse de ventanales de vidrio de gran tamaño y permanecer en espacios protegidos mientras transcurre el paso de las corrientes.
Las autoridades ambientales indicaron que las labores de revisión y mantenimiento de las cubiertas deben realizarse aprovechando las horas de radiación solar directa.
El informe técnico explica que las altas temperaturas resecan los amarres de los techos, por lo que es indispensable asegurar las láminas sueltas. Además, se recomendó retirar objetos pesados o decorativos de balcones y terrazas, y resguardar la basura para evitar que obstruya los sumideros viales.
Riesgos en el espacio público y pautas para la movilidad vial
Las entidades del Sistema Distrital de Gestión de Riesgos advirtieron sobre peligros que no son perceptibles a simple vista en el arbolado urbano de la ciudad. El Idiger explicó que los periodos de sequía debilitan las raíces de los árboles, elevando la probabilidad de caídas sobre las vías públicas.
Por esta razón, el organismo solicitó reportar ejemplares inclinados o secos, y evitar la cercanía a postes o cableados de energía que muestren inestabilidad.
El reporte oficial concluye con una serie de instrucciones orientadas a garantizar la seguridad de los actores viales que se desplazan durante estos vendavales.
Las unidades de gestión de emergencias recomendaron a los conductores disminuir la velocidad de los vehículos ante la presencia de polvo en las vías. Esta medida preventiva busca reducir los riesgos de colisiones por pérdida de visibilidad y asegurar la estabilidad de los automóviles frente a las corrientes laterales.
