Cauca

“Decidí que no caminaba más. Les dije ‘si me van a matar, me matan aquí’”: senadora Aida Quilcué revela detalles de su secuestro

Según su testimonio, el vehículo en el que se movilizó fue interceptado en una curva por hombres armados.

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12 de febrero de 2026, 2:39 p. m.
Aída Quicué es senadora de los pueblos indígenas de Colombia, además una reconocida representante comunera del Cauca.
Aída Quicué es senadora de los pueblos indígenas de Colombia, además una reconocida representante comunera del Cauca. Foto: Aída Quilcué

La senadora indígena Aida Quilcué relató en SEMANA los momentos de tensión que vivió el pasado martes cuando fue secuestrada por un grupo armado en zona rural del Cauca. El hecho ocurrió en el páramo de Río Sucio, en la vía conocida como la Ruta del Libertador, que conecta La Plata (Huila) con municipios caucanos como Inzá, Totoró y Puracé.

Quilcué explicó que el Cauca enfrenta desde hace años una situación de violencia sistemática. “El Cauca ha vivido de manera permanente una guerra que, como decimos nosotros, no es nuestra. Es una guerra que ha afectado directamente a los pueblos indígenas, a las organizaciones sociales y a los defensores de derechos humanos”, afirmó.

Los integrantes del Ejército ayudaron a la guardia indígena al momento de trasladar a la senadora Aída Quilcué y compañeros de labores a la ciudad de Popayán, Cauca.
Los integrantes del Ejército ayudaron a la guardia indígena al momento de trasladar a la senadora Aída Quilcué y compañeros de labores a la ciudad de Popayán, Cauca. Foto: Ejército Nacional

Aunque en los últimos días se registraron secuestros y hechos violentos en la vía Panamericana, la congresista aclaró que ella no transitaba por ese corredor. “Yo venía por la Ruta del Libertador. Una parte de la vía está pavimentada y otra está destapada. En el páramo de Río Sucio fue donde ocurrieron los hechos”, señaló.

Según su testimonio, el vehículo en el que se movilizaba fue interceptado en una curva por hombres armados. “En una curva nos los encontramos. Levantaron la mano para que paráramos. El conductor logró esquivar el primer grupo, pero más adelante había otro. Ya nos iban a disparar de lado y lado, entonces nos tocó detenernos”, relató.

La senadora aseguró que los hombres estaban armados, camuflados y eran varios. “Eran aproximadamente ocho al frente, pero no sé cuántos más había. Estaban muy armados. Si no hubiéramos parado, nos hubieran disparado. Era posible que nos mataran”, sostuvo.

Tras obligarlos a descender del vehículo, los condujeron a pie montaña abajo. “Nos dijeron que guardáramos silencio, que no intentáramos nada, que no fuéramos a informar, porque no respondían. Caminé unos 20 o 30 metros y decidí que no caminaba más. Les dije: ‘Si me van a matar, me matan aquí, pero yo de aquí no me voy’”, recordó.

Guardia indígena rescata a la senadora Aída Quilcué y a su equipo de trabajo, luego de adelantar una actividad de control en la zona donde fue retenida por un grupo armado al margen de la ley.
Guardia indígena rescata a la senadora Aída Quilcué y a su equipo de trabajo, luego de adelantar una actividad de control en la zona donde fue retenida por un grupo armado al margen de la ley. Foto: Suministradas

Los armados se comunicaban por radio. “Escuché que decían que ya tenían aseguradas a las personas. Nos hicieron sentar de espaldas y nos apuntaron con armas todo el tiempo. Estuvimos ahí más de tres horas”, afirmó.

Durante ese tiempo, la congresista confesó que pensó en lo peor. “Uno piensa que en cualquier momento pueden disparar. Me encomendé a Dios, a los guardianes de nuestro territorio y pensé mucho en mi hija y en mi familia”, expresó.

No tiene certeza de si sus captores sabían que se trataba de una senadora de la República. “No sé si sabían quién era yo. No me identifiqué como senadora. Solo dije que era parte de un proceso social”, explicó.

La liberación se dio de manera inesperada. “Ellos decían que estaban esperando órdenes. Ya cuando estaba cayendo la tarde, escuché pasos que se alejaban. Volteamos a mirar y no había nadie. Nos abandonaron ahí”, relató.

Al intentar salir del lugar, encontraron sus pertenencias en el camino. “No nos robaron nada. La plata, los documentos, todo estaba ahí. El carro se lo llevaron, pero después la guardia indígena lo encontró abandonado cerca del resguardo Gabriel López, en Totoró”, indicó.

Quilcué señaló que es la primera vez que permanece retenida por varias horas, aunque hace dos años sufrió un atentado cuando dispararon contra el vehículo en el que se movilizaba. “Amenazas he tenido muchas y de muchas formas”, aseguró.

La senadora advirtió que su caso no es aislado y que la violencia en el Cauca golpea a las comunidades. “Han matado guardias indígenas, autoridades políticas y espirituales, líderes sociales. Siguen reclutando niños. Las garantías son complejas”, afirmó.

Finalmente, sostuvo que la crisis de seguridad en el suroccidente del país requiere respuestas estructurales y decisiones que contribuyan a la paz. Mientras tanto, su secuestro se suma a la lista de hechos que evidencian la persistencia del control armado ilegal en corredores estratégicos del departamento.