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El departamento tiene la declaratoria de calamidad pública
Un vendaval afectó el corregimiento de Arboleda, Pensilvania. - Foto: Cortesía secretaría del Medio Ambiente de Caldas

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La temporada invernal no da tregua en Caldas. Esta vez un vendaval provocó afectaciones en el municipio de Pensilvania

Desde marzo de este año se declaró la calamidad pública, debido a la concentración de precipitaciones que se han registrado en los últimos meses.

Una nueva emergencia por la fuerte temporada invernal que azota al departamento de Caldas se registró en el corregimiento de Arboleda, que pertenece al municipio de Pensilvania en el oriente del departamento, donde los intensos aguaceros provocaron afectaciones en la infraestructura de una institución educativa, varias viviendas y las líneas de conducción eléctrica.

El alcalde de la localidad, Jorge Orlando García Restrepo, mantiene una comunicación constante con la Gobernación de Caldas para informar acerca de cómo es la situación de las 38 familias que resultaron damnificadas por la pérdida de las cubiertas de sus viviendas; mientras que el personal especializado de la Central Hidroeléctrica de Caldas (CHEC), adelanta las labores de reparación para el restablecimiento de la energía en el centro poblado y el área rural.

Una situación similar se presentó hace pocos días en el municipio de Belalcázar, donde 72 familias presenciaron horrorizadas la manera en la cual el viento se llevaba los tejados de sus casas. Actualmente las administraciones local y departamental realizan la atención humanitaria con la entrega de kits de noche y tejas de zinc, entre otros elementos, además de brindar a la comunidad un acompañamiento integral.

Ante esta compleja situación, la secretaria de Medio Ambiente de Caldas, Paula Andrea Loaiza Cruz, indicó que desde marzo de este año se declaró la calamidad pública debido a la concentración de precipitaciones que se han registrado en los últimos meses, lo cual ha generado un aumento considerable en el número de puntos críticos y las situaciones de emergencia.

Aclaró que tras el análisis de la fuerte temporada invernal se decidió ampliar esta calamidad pública por seis meses más mediante el Decreto 411 de 2022, que busca un enfoque en líneas estratégicas para afrontar las lluvias, como la destinación de maquinaria amarilla para la atención de los lugares con mayores complicaciones; así como el mejoramiento en la capacidad de respuesta del Centro Logístico Humanitario de la Cruz Roja en Caldas.

También se refirió a la asesoría técnica que se les brindará a los municipios en situación de riesgo, y a los mecanismos que se adoptarán para otorgar subsidios de arrendamiento que permitan atender a las familias que resulten damnificadas.

“Estamos trabajando de manera articulada con otras secretarías y los Comités Municipales de Gestión del Riesgo para fortalecer la preparación ante esta clase de eventualidades como deslizamientos; así como para establecer la manera correcta de mitigar estas emergencias para reducir al máximo la pérdida de vidas”.

Por su parte, el jefe de la Unidad de Gestión del Riesgo de Caldas, Félix Ricardo Giraldo Delgado, aseguró que la situación es muy complicada y que de hecho los pronósticos del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) hacen referencia a una época bastante lluviosa durante el último trimestre de este año y los dos primeros meses de 2023.

Señaló que estas precipitaciones pueden ser hasta 75 % superiores a los registros históricos que se tienen en la región, por lo que pueden ocasionar inundaciones, avenidas torrenciales y deslizamientos en diferentes zonas del departamento.

“Nuestras labores se realizan con las autoridades locales, Corpocaldas y el Gobierno Nacional para establecer protocolos de respuesta oportuna y de prevención entre las comunidades. Es de vital importancia que ante las lluvias intensas se mantengan los sistemas para el manejo de aguas superficiales y de escorrentía en buen estado, hacer limpieza periódica de las canales, imbornales y sumideros de agua; de tal manera que estén siempre libres de escombros y basuras”.

Recordó a la ciudadanía que en las zonas de fuerte pendiente deben identificarse síntomas como agrietamiento de las estructuras, afloramientos de agua o inclinación de los árboles porque es probable que esté próximo a ocurrir un deslizamiento; por lo que esta situación debe ser comunicada de inmediato a los organismos de emergencia para que se tomen las medidas del caso.

Igualmente hizo un llamado a los productores del campo para que se respeten las franjas protectoras de los ríos o quebradas mediante la implementación de prácticas agrícolas adecuadas, debido a que así se logra una disminución considerable de las afectaciones durante la época de lluvias.

Por su parte, Gonzalo García Barbosa, quien es parte de la Secretaría de Infraestructura de Caldas, detalló que se trabaja activamente con las alcaldías para sortear con éxito la temporada de lluvias. Explicó que se cuenta con diez combos de maquinaria que están repartidos de manera estratégica en todo el departamento para que cualquier deslizamiento o movimiento en masa pueda ser atendido de forma eficiente.