El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, anunció ayer una importante movida de recursos donados desde su ciudad para ayudar a los afectados por el terremoto en Armenia y en otras poblaciones cercanas.
Se refirió a 10 ingenieros para evaluar los daños en las edificaciones afectadas, a más de 6.800 millones de pesos y a 80 toneladas de ayudas recogidas entre los puntos de acopio liderados por la alcaldía, el punto del festival Buen Comienzo y el concierto solidario realizado el sábado. Un ejemplo de solidaridad similar al de países como China, que ha donado 77 toneladas de ayuda.

Ese mismo camino han seguido otras ciudades y, sorprendentemente, unos municipios de los que poco se habla, por ejemplo Girardot, Mosquera, Zipaquirá, Tocancipá, Ipiales, Maicao, Guarne, Carmen de Viboral, Santafe de Antioquia, Palmira, Pitalito, y Tumaco,entre otros.
Ellos hacen parte de la Asociación de Ciudades Intermedias de Colombia (Asointermedias), pequeñas poblaciones del país que han logrado reunir una cantidad abrumadora de ayudas para los municipios afectados por el terremoto.
“En nueve días, los alcaldes, sus primeras damas y sus gabinetes han hecho llegar a zonas afectadas más de 700 toneladas de ayudas humanitarias, mercados, colchonetas, carpas de esas para adelantar el plan de choque de la emergencia. Es un hecho de hermandad”, le contó a SEMANA Juan Sebastián Ramos Velasco, quien es el alcalde de Calarcá, Quindío, y secretario de la junta directiva de AsoIntermedias.

Uno de los beneficiados con esas ayudas es su municipio, que está entre los 476 afectados por el sismo de 7,4 ocurrido el 10 de agosto. Según Ramos Velasco, el fin de semana pasado, solamente desde la Alcaldía de Girardot lograron movilizarles 8 toneladas de alimentos para su población.
Pero lo más difícil, dijo, apenas comienza. “Calarcá vive un panorama complicado, porque cuando hablamos cómo vamos a sortear esta situación a mediano y largo plazo, tenemos que pensar que yo tengo hoy 1.300 familias afectadas, con averías en sus casas, alrededor de 290 casas que tienen que ser demolidas completamente”, afirmó.
Y eso que, explicó, solo ha podido visitar el 50 por ciento de las 43 veredas de su población, donde han logrado caracterizar 100 viviendas que deben ser demolidas.

La situación de su municipio, expresó el alcalde, es similar a la de poblaciones como La Virginia y Dosquebradas, en Risaralda; Montenegro y Quimbaya, en Quindío; Zarzal, Roldanillo, El Cairo, El Águila y Ansermanuevo, en el Valle, que tienen un acceso más complicado y donde la tragedia no se ha hecho tan visible como las de grandes ciudades como Cali, Pereira y Manizales.

De las 319 personas fallecidas que deja el terremoto, según el más reciente informe de la UNGRD, 35 perdieron la vida en ciudades intermedias, según la Asociación que las agrupa.
Además, el sismo con epicentro en San José del Palmar, provocó afectaciones en 4.929 viviendas, 126 instituciones educativas y dejó 15.000 damnificados en las ciudades intermedias.

“La gravedad de la situación llevó a varias alcaldías locales a declarar la calamidad pública, mientras que Istmina decretó urgencia manifiesta”, indicó esa fuente.
Aunque el panorama más amplio lo entregó anoche la UNGRD, quien señaló que el movimiento telúrico dejó un total de 476 municipios afectados, entre ellos las ciudades grandes como Cali, Pereira y Manizales, 151.995 viviendas averiadas, 30.803 destruidas y 302 edificios colapsados.

También dejó daños en 349 centros de salud, 3.513 centros educativos y 4.994 centros comunitarios, 450 vías, 110 acueductos, 70 puentes vehiculares, 14 puentes peatonales y cinco aeropuertos.
Los organismos de socorro también lograron rescatar a 364 personas y 549 animales.
