Hay tensión en la región latinoamericana por cuenta de la crisis que enfrentan Colombia y Ecuador, luego de que el presidente Daniel Noboa anunciara una tasa de seguridad del 30 por ciento a las importaciones provenientes del territorio nacional desde el primero de febrero. Gustavo Petro respondió con dureza y emitió una serie de órdenes que tienen efecto inmediato.
Aunque en un principio el Ministerio de Relaciones Exteriores se mostró conciliador y pidió que se desistiera de la medida porque afectará a los sectores productivos de ambos países y favorecerá el contrabando, otra cosa se pensó en otro extremo del gabinete.
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, anunció que desde las 6:00 p. m. del 22 de enero se suspendió el suministro de energía eléctrica a Ecuador por la imposición de la tasa de seguridad: “Colombia ha sido solidaria con el pueblo ecuatoriano, incluso en los momentos más difíciles. Pero ante decisiones unilaterales y arbitrarias del gobierno del Ecuador, hoy fijamos la hora cero. Desde las 18:00 suspendemos el suministro de energía eléctrica”.

Palma reiteró que esta acción no es contra un “pueblo hermano”. Para el alto funcionario, “es defensa de nuestra soberanía, dignidad y del interés nacional. Desde el liderazgo del presidente Gustavo Petro creemos en la integración y el diálogo, pero el respeto es irrenunciable”.
Aunque se tiene presente que la suspensión de la energía eléctrica obedece a una respuesta del Gobierno Petro por la tasa de seguridad, el jefe de Estado se desmarcó de ese argumento a través de su cuenta de X, y dijo que será temporal: “Apenas sepamos que nuestra oferta eléctrica es plenamente suficiente en el medio plazo, se restituirá nuestro servicio”.
En materia comercial, se aplicará un gravamen del 30 por ciento a la importación de 20 productos provenientes de Ecuador, “como respuesta proporcional, transitoria y revisable frente a la alteración de las condiciones del comercio bilateral”.

En cuanto a la seguridad, Petro les pidió a las autoridades tomar el control absoluto en la frontera con Ecuador para impedir que entren los insumos del fentanilo a Colombia: “(De) Ecuador hacia Colombia puede subir una sustancia que se llama insumos para hacer fentanilo; (…), lo mismo que baja la cocaína desde Colombia hacia los puertos ecuatorianos”.
Para el primer mandatario, el presidente Noboa “nos ha tratado mal porque dice que el narco se va a su país, y es cierto”. Su hipótesis es que el narcotráfico ya no quiere estar en Colombia porque sabe que, supuestamente, se aumentó la presión sobre este negocio ilegal: “Si el narco estuviera contento en Colombia, no se iría en masa a Ecuador”.
Petro agregó: “Nos echan la culpa como Gobierno. ¿La culpa es del Gobierno colombiano o del ecuatoriano? ¿O la culpa es de ambos? ¿O, simplemente, es que en la selva no se puede controlar ni con los dos ejércitos juntos? Si los narcos se van para allá, yo no quiero que se vayan para allá, pero se van para allá, es porque no quieren estar aquí”.











