El ministro del Interior, Rodrigo Lara, expuso ante el Congreso la cantidad de hombres que están alzados en armas en Colombia, cuyo crecimiento tuvo lugar durante la administración de Gustavo Petro y es atribuida a la política de la paz total.
Lara explicó que el país pasó de tener 15.120 terroristas en armas en diciembre de 2022 a 28.802 en julio de 2026, una variación cercana al 90 %. Además, detalló cómo aumentaron las capacidades cada una de las organizaciones delincuenciales.

El Clan del Golfo multiplicó a sus hombres en más del 152 %. Para diciembre de 2022, el grupo que comandó alias Otoniel, según las unidades de inteligencia, tuvo 4.074 hombres; hoy se reportan en esas filas cerca de 10.268 criminales.
El Estado Mayor Central, liderado por alias Iván Mordisco, una de las disidencias de las Farc que atormenta a varias regiones de Colombia, tuvo a 2.143 personas en armas hace cuatro años y hoy tiene, aproximadamente, a 4.480, un crecimiento del 109 %.

Mientras que el Ejército de Liberación Nacional (ELN), cuyas operaciones criminales también se mantienen en Venezuela, la región del Catatumbo y el Pacífico colombiano, pasó de tener 5.851 hombres en armas a 7.123 en julio de 2026.
Finalmente, la autodenominada Coordinadora Bolivariana, una disidencia de la Segunda Marquetalia de las Farc, que concentra su poder en la Amazonía colombiana, tuvo a 1.134 integrantes en diciembre de 2022 y hoy tiene a 2.358, un aumento del 108 %.

No solo eso. El Ministerio del Interior dio cuenta de un crecimiento importante en el secuestro, la extorsión y las acciones terroristas: “El secuestro pasó de 223 casos en 2022 a 701 en 2025, un 214 % más. La extorsión pasó de 9.791 casos denunciados a 13.417, un 37 % más, y los actos terroristas pasaron de 742 a 1.398, un 52 %”.
La entidad también le reveló al Congreso de la República que las hectáreas de coca pasaron de 230.000 en 2022 a 261.000, un 13,5 % más. Sobre minería ilegal, el ministro del Interior señaló que pasó de 69.000 a 79.000 hectáreas.
