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Gustavo Bolívar confirma que buscarán el fin del impuesto del 4 x 1.000 a cierto límite

El congresista también hizo el anuncio y explicó cómo sería.


Gustavo Bolívar confirmó en su Twitter oficial lo propuesto en el borrador de la reforma tributaria que se radicó en el congreso. El impuesto del 4 x 1.000 desaparecería totalmente para ciertas transacciones.

“Buenos días. ¿Ya saben que se acabará el pago del 4 x 1.000 para quienes hagan movimientos menores a $ 13,3 millones al mes? Las transformaciones se ven en el gobierno del cambio”, escribió el senador.

El director de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian), Luis Carlos Reyes, también confirmó lo referente a este impuesto poco querido por los colombianos que de aprobarse el artículo 64 de la reforma tributaria, se acabaría para quienes hagan movimientos menores a 13,3 millones de pesos al mes.

“Ya existe una exención para una sola cuenta bancaria marcada. En adelante, los bancos deberán consolidar información entre ellos para que la exención aplique sin necesidad de marcar la cuenta”, dijo.

El 4 x 1.000, también conocido como gravamen a los movimientos financieros (GMF), nació para hacerle frente a la crisis bancaria por la que estaba pasando el país en 1998 y, en ese entonces, se esperaba que su vigencia fuera solo por un año.

Sin embargo, su eliminación se fue postergando con el pasar de los años porque se convirtió en una fuente de financiación para la reconstrucción de zonas afectadas por el terremoto del Eje Cafetero (1999) y ayudó a enfrentar la crisis de 2014 por el desplome de los precios de petróleo, que afectó fuertemente los ingresos de la nación.

Cuando se creó, este impuesto era de solo 2 x 1.000, es decir, que se debían pagar dos pesos por cada 1.000 pesos de alguna operación financiera. Luego se incrementó a 3 x 1.000, y en 2006 subió al 4 x 1.000 actual, que se cobra, por ejemplo, por los retiros en cajeros o ventanilla, desembolsos de créditos o transacciones en cuentas corrientes o de ahorro.

Contrario a lo que muchos colombianos piensan, aunque son las entidades financieras las encargadas de recaudar este impuesto del 4 x 1.000, este dinero finalmente llega a las arcas de la nación para financiar el Presupuesto General de cada año. Es decir que no es un dinero con el que se queden los bancos.

De acuerdo con datos de la Dian, con corte a abril de 2022, desde la entrada en vigencia del 4 x 1.000 el total de ingresos que ha tenido la nación por este impuesto son 107,4 billones de pesos. Además, destaca que su recaudo bruto ha tenido de manera continua un crecimiento año tras año.

Ha sido reiterativo en estudios de diversa índole que el 4 x 1.000 es un impuesto que impacta la inclusión financiera y estimula a los ciudadanos a guardar la plata debajo del colchón, realizar transacciones en efectivo y otras prácticas que no son sanas para la economía, pues lo ideal es que toda transacción sea visible, a fin de que la fiscalización del pago de impuestos pueda ser más eficiente, lo que genera equidad: todos aportando para que el país se desarrolle.

Voceros de los bancos habían mencionado que ya casi nadie pagaba el 4 x 1.000 o transacciones a los movimientos financieros, pues cada persona podía quedar exonerado, si tenía una cuenta marcada. Aun así, el gravamen ponía plata a la bolsa pública y lo que se le oyó decir el ministro José Antonio Ocampo, previo a la radicación de la reforma tributaria, era que no lo eliminaban porque no había con qué reemplazarlo.