En el extenso trino que Gustavo Petro escribió a la 1:28 de la mañana, hay varias frases impactantes. En una de ellas, el presidente asegura que no descarta volver a la lucha armada.
“Aunque no he sido militar, sé de la guerra y la clandestinidad. Juré no tocar un arma más desde el Pacto de paz de 1989, pero por la Patria tomaré de nuevo las armas que no quiero”, aseguró.
Hoy veré si las palabras en inglés de Trump se traducen como dice la prensa nacional. Por tanto, más tarde las responderé hasta saber lo que significa realmente la amenaza ilegítima de Trump.
— Gustavo Petro (@petrogustavo) January 5, 2026
En cuanto al señor Rubio que desliga autoridades del presidente y dice que el…
El presidente arremetió contra el primer mandatario estadounidense tras las declaraciones realizadas a bordo del Air Force One.
Allí, Trump dijo: “Colombia está gobernada por un hombre enfermo que le gusta hacer cocaína y venderla a los Estados Unidos, y no va a estar haciendo esto por mucho tiempo, déjenme decirlo”.

Y cuando le preguntaron si consideraría realizar una operación contra el mandatario colombiano. “Suena bien para mí”, afirmó Trump.
Un día antes, en su rueda de prensa en Mar-a-Lago, Trump ya había dicho: “Él (Petro) tiene fábricas e industrias donde produce esta droga; él está haciendo cocaína y enviándola a Estados Unidos… Él tiene que mirarse y debe cuidar su trasero”.
El presidente había escrito horas antes de la advertencia de Trump desde el Air Force One un duro trino contra Trump. “Sé perfectamente que lo hecho por Donald Trump es aberrante. Han destruido el Estado de derecho a nivel mundial. Se han orinado sangrientamente sobre la soberanía sagrada de toda Latinoamérica y el Caribe”, dijo.

Y en otro trino advirtió: “Rechazo profundamente que Trump hable sin conocer. Mi nombre en 50 años no aparece en los archivos judiciales sobre narcotráfico, ni de antes ni del presente. Deje de calumniarme, señor Trump. Así no se amenaza a un presidente latinoamericano surgido de la lucha armada y después de la lucha por la paz del pueblo de Colombia”.
Desde el Air Force One, el presidente Donald Trump responde si ha pensado lanzar una operación militar en Colombia. “Suena bien para mí”, dice. “Colombia está gobernada por un enfermo, pero no lo va a seguir haciendo por mucho tiempo”, agrega. https://t.co/if1kX8q65f pic.twitter.com/3XR17JezZw
— Revista Semana (@RevistaSemana) January 5, 2026
En su extensa arremetida de la madrugada del lunes, el mandatario colombiano aseguró: “Si detienen al presidente… desatarán al jaguar popular”.
Este fue su mensaje completo:
“Hoy veré si las palabras en inglés de Trump se traducen como dice la prensa nacional. Por tanto, más tarde las responderé, hasta saber qué significa realmente la amenaza ilegítima de Trump. En cuanto al señor Rubio, que desliga a las autoridades del presidente y dice que el presidente no quiere colaborar y que las autoridades sí, le solicito que lea la Constitución de Colombia, porque su información es completamente errada; es producto de intereses de políticos colombianos ligados familiar o comercialmente con la mafia, que quieren la ruptura de relaciones entre EE. UU. y Colombia para que el narcotráfico de la cocaína se dispare en el mundo.
Ordené retirar a varios coroneles de inteligencia de mi Policía por estar dando información falsa en contra del Estado. No sea que Rubio esté creyendo esas falacias. El presidente de Colombia es el comandante supremo de las Fuerzas Militares y de Policía de Colombia por orden constitucional, una Constitución de hace 34 años que mi movimiento impulsó después de dejar las armas en la insurgencia y firmar un pacto: una nueva Constitución por elección popular de la Asamblea Nacional Constituyente. Mi movimiento, el M-19, antes levantado en armas insurgentes, ganó la primera votación relativa por listas de constituyentes elegidos por el pueblo. Fue nuestro primer triunfo electoral. Con otras fuerzas, y en respeto al pluralismo y la diversidad, hicimos un pacto: la nueva Constitución de Colombia, que debía construir un Estado social de derecho en búsqueda de la garantía de los derechos fundamentales y universales del pueblo.
Pues bien, como comandante supremo de las fuerzas militares y amparado siempre por la Constitución, ordené la mayor incautación de cocaína en la historia del mundo; detuve el crecimiento de los cultivos de hoja de coca y comenzó un gran plan de sustitución voluntaria de cultivos por el campesino cultivador de coca. El proceso va en 30.000 hectáreas de coca y es mi prioridad como política pública de sustitución de cultivos; yo dirijo esa política.
Bajo mis órdenes se tomó el Plateado, Cauca, el Wall Street de la cocaína que gobiernos anteriores dejaron crecer. He ordenado bombardeos respetando todas las normas del derecho humanitario y con la baja y captura de mandos de primer orden de los grupos armados subordinados al narcotráfico. Ellos en su táctica reclutan menores de edad para que no se bombardee a sus cabecillas.
Si ustedes bombardean uno solo de estos grupos sin inteligencia suficiente, matarán muchos niños. Si bombardean campesinos, se volverán miles de guerrilleros en las montañas. Y si detienen al presidente que buena parte de mi pueblo quiere y respeta, desatarán al jaguar popular. Cada soldado de Colombia tiene una orden desde ya: todo comandante de la fuerza pública que prefiera la bandera de EE. UU. a la bandera de Colombia se retira inmediatamente de la institución por orden de las bases y la tropa y mía. La Constitución ordena a la fuerza pública defender la soberanía popular.

Aunque no he sido militar, sé de la guerra y la clandestinidad. Juré no tocar un arma más desde el Pacto de Paz de 1989, pero por la Patria tomaré de nuevo las armas que no quiero. No soy ilegítimo, ni soy narco, solo tengo como bien mi casa familiar que aún pago con mi sueldo. Mis extractos bancarios han sido publicados. Nadie pudo decir que he gastado más que mi sueldo. No soy codicioso. Yo tengo una enorme confianza en mi pueblo y por eso le he solicitado al pueblo que defienda al presidente de cualquier acto violento ilegítimo en su contra. La forma de defenderme es tomarse el poder en todos los municipios del país. La orden a la fuerza pública es no disparar al pueblo y sí al invasor. No hablo por hablar, confío en el pueblo y en la historia de Colombia que el señor Rubio no ha leído. Confió en el soldado que sabe que es hijo de Bolívar y su bandera tricolor. Así que sepa que se enfrenta a un comandante del pueblo. Colombia libre por siempre. Oficiales de Bolívar rompan filas y a paso de vencedores”.










