La relación de la exsenadora María Fernanda Cabal y el exrepresentante a la Cámara, Miguel Polo Polo, voló en mil pedazos. Y a juzgar por los mensajes que se cruzaron en la red social X este martes, 1 de septiembre, las diferencias son irreconciliables.
Cabal, visiblemente molesta con Polo Polo, lo llamó nuevamente “desagradecido” en sus redes sociales y él, como era de esperarse, no se quedó callado y estalló.
“Señora, avance, pase la página”, le dijo él.

Y siguió: “No sea monotemática: pasó un año y sigue con el mismo tema”.
Polo Polo le dijo a Cabal que al final él tuvo la razón frente a las presidenciales del 2026: “Abelardo De La Espriella era el único candidato capaz de derrotar a la izquierda y a usted no le alcanzó ni para competir”.
El joven político remató: “Por el cariño que alguna vez le tuve, se lo digo: estas cosas la desdibujan”.

Polo Polo y Cabal no se saludan.
Ni siquiera se miraban cuando se cruzaron en los pasillos del Congreso en la recta final de la pasada legislatura.
La relación entre ambos estalló cuando Polo Polo, sin dudarlo, se unió a la campaña presidencial de Abelardo de la Espriella y dejó abandonada a Cabal, quien pretendía ser la candidata única del uribismo. En el equipo de la hoy senadora se habló de “traición”, “duelo”, “dolor” y “deslealtad”.
El 16 de diciembre de 2024, Cabal, en diálogo con SEMANA, confesó que le “dolió más la deslealtad de Polo Polo” que la derrota por parte de Paloma Valencia en la elección interna de su partido. Ella, con la franqueza que la caracteriza, contó que él “le puso los cachos”.
Polo Polo trató de enderezar su relación con Cabal.

La llamó, la buscó, tendió puentes e intentó conversar con ella y explicar lo ocurrido, pero no lo consiguió. Una persona cercana a ambos le narró a este medio que él le envió un mensaje vía WhatsApp y se regó en verso y prosa tratando de alinear la amistad. No lo consiguió.
Al contrario, Cabal, con su temperamento fuerte, le disparó varios misiles y le sostuvo lo que ha dicho en público: que la curul a la Cámara se la debía a ella, que lo había apoyado en sus procesos judiciales, que le ayudó a blindar los votos en los escrutinios cuando casi pierde su escaño en el Congreso, le recordó el préstamo de un apartamento en Chapinero, en Bogotá, entre otras.
Mientras Cabal dice públicamente que ayudó a graduar de la universidad a Polo Polo, el equipo más cercano del joven político cuenta que, realmente, ella ayudó a pagar la mitad de uno de los semestres.
Miguel Polo Polo no desconoce que Cabal le colaboró con sus procesos jurídicos de pérdida de investidura, pero también habla de Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella, quien lo defendió gratis.
Ambos terminaron apoyando al hoy presidente, pero al menos hasta el momento ninguno de los dos obtuvo protagonismo en el actual gobierno.
