Boyacá es un destino turístico que se destaca por ser un territorio fértil y privilegiado para la producción de alimentos que abastecen no solo al departamento, sino a buena parte del país, gracias a los saberes ancestrales que sus habitantes han preservado por generaciones.
Esa riqueza natural y cultural se refleja en sus atractivos, los cuales están distribuidos entre sus diferentes municipios, como Almeida, un pueblo que antes era conocido bajo el nombre de ‘La Santísima Trinidad’ en honor a tres obispos de la región, según explica la Alcaldía Municipal en su sitio web.

En sus inicios fue fundado en una vereda de nombre Yavir del municipio de Somondoco el 26 de abril de 1889. Años después, su nombre cambió por el actual Almeida, como tributo a los hermanos Almeida, patriotas de la independencia que lucharon en la Batalla de Boyacá.
Este cambio se realizó, de acuerdo con la entidad, principalmente con el objetivo de evitar una confusión con otra población que tenía el mismo nombre de ‘La Santísima Trinidad’.
El 28 de agosto de 1906 se erigió como la Parroquia de la Trinidad y, un año más tarde, el 24 de septiembre de 1907, se efectuó la fundación oficial en la categoría de municipio, siendo el cura párroco Enrique Usares reconocido como su fundador.

Ubicación y riqueza natural
Este municipio boyacense se encuentra situado en el extremo suroriente de la provincia de Oriente, en el departamento de Boyacá, rodeado de montañas, agua y paisajes imponentes.
Como parte de sus atractivos más emblemáticos se destaca el embalse La Esmeralda, que abastece a la Central Hidroeléctrica de Chivor. Este municipio se conecta por vía terrestre con Guateque, a tan solo 25 kilómetros, en un recorrido que atraviesa una topografía irregular y diversa, ideal para los amantes de la naturaleza.

Su relieve montañoso no solo regala panorámicas inolvidables, sino que también favorece una notable riqueza agrícola y ecológica. El territorio ha sido moldeado por intensos procesos tectónicos a lo largo de millones de años, dando lugar a formaciones geológicas como amplios pliegues y estructuras naturales que hoy hacen parte de su atractivo paisajístico.
Almeida limita al norte con Garagoa y Macanal, con el río Garagoa y el embalse como fronteras naturales; al sur con Chivor y Guayatá; al occidente con Somondoco; y nuevamente al oriente con Macanal y Chivor. Esta ubicación estratégica lo convierte en un punto perfecto para disfrutar del ecoturismo y otras actividades al aire libre.
