Colombia cuenta con muchos destinos de gran riqueza arquitectónica debido a la diversidad de culturas e influencias que han marcado su historia y que hoy se convierten en un gran atractivo para los viajeros.

En ese marco, muchos municipios y ciudades han logrado preservar sus centros históricos y edificaciones tradicionales, lo que ha permitido conservar parte de su identidad a pesar del crecimiento urbano. Por eso, destinos como Cartagena, Villa de Leyva, Barichara y Popayán destacan por sus construcciones y paisajes urbanos, que permiten recorrer distintas etapas de la historia colombiana a través de su arquitectura.
En esa lista también se incluye Mompox, un destino ubicado a 248 kilómetros de Cartagena, a orillas del río Magdalena, que conserva en sus calles y edificaciones buena parte de la historia que ha marcado su desarrollo.
Gracias al buen estado de conservación de su centro histórico, este fue declarado Monumento Nacional en 1959 y décadas después, en 1995, la Unesco lo reconoció como patrimonio de la humanidad, razones de peso para que la reconocida publicación internacional de turismo Travel + Leisure lo incluyera en su lista de destinos imprescindibles para visitar en Colombia.

Boris Seckovic, asesor de viajes de la revista y especialista en Colombia de la agencia de viajes de lujo Amakuna, indica que este destino “evoca la antigua Cartagena”.
Mompox conserva su riqueza histórica. Las edificaciones de ladrillo, junto con sus fachadas, puertas y ventanas decoradas con rejas de hierro, conservan elementos que evocan la influencia española y le dan al municipio una identidad muy especial.

A esto se suma una floreciente industria de joyería artesanal de filigrana que es fiel testigo de su pasado dorado. Este trabajo de orfebrería, reconocido como uno de los símbolos del municipio, combina conocimientos de origen colonial con elementos de tradición local y técnicas ornamentales heredadas de Europa.
¿Qué hacer en Mompox?
Uno de los planes destacados en este lugar es la visita a iglesias de la época colonial, que lucen asombrosas a cualquier hora del día, según indica el portal oficial de turismo Colombia Travel.

Se dice que, si se organiza un itinerario para conocerlas, el viajero terminará recorriendo casi todas las calles, ya que forman un eje que une los distintos puntos del centro urbano. Las principales son la Iglesia de Santa Bárbara, el Convento de San Francisco y la Iglesia de la Inmaculada Concepción.
Otra actividad es ir a la ciénaga de Pijiño, cuyos refrescantes humedales se pueden recorrer en canoa. Esta parte de la depresión momposina es el hogar de una amplia variedad de aves acuáticas y de muchos reptiles, por lo que es una buena alternativa para la observación de fauna y flora.

Lo anterior, sin dejar de lado la visita a los talleres de orfebrería, donde sus habitantes confeccionan las más finas piezas de oro y plata de toda la región. Allí es posible presenciar cómo trabajan estos artistas y adquirir estas bellas joyas.
