Cerca de Bogotá hay diversidad de destinos que vale la pena visitar y que muchas veces no están en el radar de los viajeros. En los alrededores de la capital existen pueblos con arquitectura tradicional, montañas, lagunas, cascadas, termales, senderos y espacios naturales que permiten cambiar el ritmo de la ciudad sin tener que realizar viajes muy largos.

Además, estos destinos ofrecen planes para distintos tipos de viajeros: desde descanso y gastronomía hasta senderismo, turismo de aventura y recorridos culturales.
Uno de esos lugares, que no es muy visitado y cuenta con diversos encantos es Guasca, municipio ubicado a solo una hora de Bogotá y en el que los viajeros pueden disfrutar de termales, visitar lagunas sagradas y apreciar sus lindos paisajes de páramo.

Información de la Gobernación de Cundinamarca indica que este es un encantador destino de la provincia de Guavio que invita a descubrir paisajes andinos, páramos, reservas naturales y experiencias rurales que conectan al visitante con la esencia del campo cundinamarqués.
Es un territorio reconocido por su riqueza natural, sus aguas termales y su legado cultural, y se ha consolidado como un lugar ideal para quienes buscan bienestar, aventura, naturaleza y tranquilidad en un entorno único.

Termales para no perderse
Uno de los planes principales e imperdibles son sus aguas termales conocidas como Agua Caliente, una fuente de agua termal que ha sido visitada desde épocas precolombinas gracias a sus poderes curativos y medicinales. Está ubicada aproximadamente a un kilómetro del casco urbano y allí los viajeros encuentran servicios de alimentación y camping.
En sus tierras también se encuentran las lagunas de Siecha, consideradas sagradas para la cultura muisca, porque allí se realizaban peregrinaciones y ofrendas a los dioses. Se encuentran en el Parque Nacional Natural Chingaza, un espacio natural por el que se realizan caminatas ecológicas mientras se aprecia la belleza del paisaje de páramo.

Además de estos destinos, en Guasca los viajeros pueden deleitarse con los sabores tradicionales de la gastronomía local, representados en las arepas y envueltos de maíz, la chicha, la mazamorra, las panelitas de leche y los calentanos, preparaciones que conservan la identidad campesina del municipio y son una carta de presentación ante los turistas.

Así mismo, en este municipio es posible descubrir el talento de sus artesanos a través del cuero repujado y los tejidos elaborados en telar, croché y dos agujas, expresiones que preservan los saberes y tradiciones de la región.
La información oficial indica que cada mes de octubre Guasca celebra el tradicional Festival del Rito de Correr la Tierra, una manifestación cultural que exalta las raíces, las costumbres y el espíritu de su comunidad, un evento único y de identidad que vale la pena disfrutar.
