Boyacá es considerado uno de los destinos turísticos más completos de Colombia gracias a su riqueza histórica, cultural y natural. En su territorio alberga pueblos con arquitectura colonial, paisajes montañosos, páramos, lagunas, cascadas y parques naturales que ofrecen escenarios ideales para el descanso, el senderismo y el turismo de aventura.

Además, los visitantes pueden disfrutar de aguas termales, recorrer cultivos y fincas, degustar platos típicos como el cocido boyacense, la mazamorra chiquita y la mazorca asada, además de participar en ferias y festivales que resaltan la cultura local.
Una de las muchas opciones para visitar, conocer y disfrutar de su gastronomía y sus encantos naturales es San Eduardo, un destino que destaca por poseer una gran riqueza hidrográfica, en donde destacan sus paisajes, así como diferentes cascadas y quebradas, lugares perfectos para compartir con tus familiares y amigos.

Las delicias de San Eduardo
A esto se suma su gastronomía, en la que diversas preparaciones deleitan el paladar de propios y extraños. En este pequeño pueblo, ubicado a tres horas de Tunja, capital del departamento, se degustan platos como la carne y la mazorca asadas, las arepas y los amasijos.
Se dice que las mazorcas de este pueblo son imperdibles en la región. Cultivadas en el mismo campo, se asan lentamente, logrando un grano jugoso y con un sabor ahumado único. Se sirven tradicionalmente calientes, untadas de abundante mantequilla y sal. La carne es famosa por su preparación campesina, en la que se cocina lentamente al carbón o leña y con aliños tradicionales de la región.

¿Qué se puede hacer en este destino?
Como ya se mencionó este municipio cuenta con numerosas fuentes hídricas que no solo irrigan gran parte del territorio, lo que facilita el desarrollo de actividades agrícolas y ganaderas, sino que se han consolidado por su potencial turístico siendo otro generador de empleo.

El Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr) indica que dentro de ese capital hídrico están las quebradas Berrería, Batatalera, Honda, Tobacía y Cardeceña, las lagunas Negra, Seca y del Cerro, y varias cascadas o saltos de agua como las Pailas del Diablo, ubicadas en la vereda Quebradas, a pocos kilómetros del casco urbano.
Se dice que en total hay más de 15 lagunas, siendo la Negra la más importante de ellas; cuerpo de agua que se encuentra a más de 2.440 metros sobre el nivel del mar y la acompañan la laguna Seca y la del Cerro, siendo conocidas como el circuito de lagunas de la libertad, pues están en la vereda que lleva este nombre. Este es considerado un maravilloso lugar rodeado de vegetación y otros encantos naturales.
También, los viajeros pueden recorrer parajes rurales como la Peña de Aura, el Alto de la Viola o el Alto del Coro; o también conocer el monumento al arriero, la réplica del Puente de Boyacá y el monumento a las víctimas en el parque principal.
