El Full Self-Driving (FSD) o sistema de conducción autónoma de Tesla ha sido objeto de conversación en los últimos años, debido a las promesas que ha lanzado Elon Musk, propietario de la marca, y a los retrasos e incumplimientos que la compañía ha tenido para poder ponerlo en operación de forma definitiva.


Justamente, desde Davos, Suiza, el propio Musk aseguró en el Foro Económico Mundial que el FSD estaría listo para comenzar a funcionar en China tras recibir la autorización de las autoridades del gigante asiático.
Sin embargo, el medio oficial China Daily retomó estas declaraciones y, citando fuentes oficiales del Gobierno chino, desmintió lo dicho por el magnate, quien había sugerido que este sistema estaría próximo a aprobarse por los reguladores de ese país.
Según diferentes medios de ese país, no es la primera vez que China Daily sale a desmentir a Musk frente a este tema. En el pasado, más exactamente en octubre de 2024, también circularon rumores, impulsados por Musk, sobre la supuesta luz verde brindada a este sistema de conducción autónoma por parte del gobierno chino.
En aquella época, el Gobierno aclaró que, aunque las pruebas se estaban desarrollando y había cierto apoyo a algunas de las funciones del FSD dentro de las normas vigentes en China, nunca fue otorgado algún tipo de aprobación para que este operara en los vehículos vendidos en ese territorio.
Promesas incumplidas
Tesla ha venido posponiendo la entrada en operación de su sistema de conducción autónoma por varios años, algo que los clientes le han criticado, pues al momento de comprar los autos tuvieron que pagar una cifra importante para poder contar con este servicio.
Justamente, el último compromiso de Musk con el mercado chino fue poner en marcha esta herramienta en el primer trimestre de 2025, teniendo en cuenta los tiempos de aprobación que maneja el gobierno local.


Pese a la promesa, la compañía norteamericana no ha podido cumplir debido a la demora que han tenido las pruebas a las que se ha sometido este sistema y en las cuales se analiza la tecnología de conducción, la seguridad de los datos recopilados, las regulaciones legales y los estándares técnicos.
Datos e información: el tema más sensible
Uno de los principales desafíos que enfrenta Tesla con su sistema de conducción autónoma está ligado a la recopilación de datos de sus clientes en China, un tema particularmente sensible para el gobierno local.
Esta herramienta requiere recopilar información geográfica básica y manejar de forma adecuada los datos que de allí se desprenden, por lo que Tesla contrató los servicios de varias empresas chinas destinadas a custodiar la información, operando bajo las normas estipuladas por la Ley de Topografía y Cartografía de China, en la cual se regula la operación de los vehículos inteligentes conectados.


Según algunas fuentes locales, Musk había lanzado una propuesta que no terminó de convencer a las autoridades chinas, pues pretendía conseguir acceso a datos de video no sensible para poder comprender mucho mejor las funciones de autonomía, siempre y cuando el gobierno chino llevara a cabo las acciones necesarias para garantizar la seguridad de la información.
Otro de los rumores sobre la aprobación de FSD de Tesla corrió en 2024, cuando China Daily puso sobre la mesa el apoyo de China al proyecto de prueba de taxis no tripulados de Tesla, sin que esto significara la aprobación total de este sistema de conducción autónoma.









