Colombia comenzó a avanzar en el desarrollo de capacidades en tecnologías nucleares aplicadas a salud, agricultura y energía, tras la firma de un memorando de entendimiento entre el Gobierno nacional y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
El acuerdo marca el inicio de un proceso técnico orientado a fortalecer el uso de estas herramientas en distintos sectores productivos del país.
En el campo de la salud, uno de los objetivos es reducir la dependencia de radiofármacos importados, sustancias utilizadas para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades como el cáncer.

Actualmente, el país depende del suministro externo de estos insumos, lo que puede generar costos adicionales y retrasos en su disponibilidad dentro del sistema de salud.
En el sector agropecuario, las tecnologías nucleares podrían contribuir al desarrollo de cultivos más resistentes a condiciones climáticas adversas, mejorar el control de plagas y optimizar el uso de fertilizantes mediante análisis más precisos del suelo.
Estas herramientas también podrían ayudar a reducir el uso de pesticidas químicos y a mejorar la productividad agrícola.
El acuerdo también abre la posibilidad de que el país evalúe, a largo plazo, el papel de la energía nuclear dentro de su matriz energética, como una alternativa para diversificar las fuentes de generación eléctrica.

“Hoy, el país depende en gran medida de la generación hidroeléctrica, vulnerable a sequías prolongadas”, señaló Camilo Prieto Valderrama, director de la Red Nuclear Colombiana, al referirse a la necesidad de analizar alternativas que aporten estabilidad al sistema energético.
Según el especialista, el memorando representa el inicio de una hoja de ruta que busca fortalecer las capacidades científicas del país y abrir espacios para el desarrollo responsable de tecnologías nucleares en sectores estratégicos.
