La reapertura de una tienda Carulla en el barrio Castilla, en el sur de Bogotá, se convirtió en algo más que un movimiento comercial. La decisión hace parte de una estrategia del Grupo Éxito orientada a fortalecer el tejido urbano, impulsar el empleo formal y ampliar su impacto social en la ciudad, especialmente en temas de nutrición y desarrollo comunitario.
El proyecto se inscribe dentro de un plan de inversión que busca integrar comercio, empleo y programas sociales en distintos territorios. Desde la Alcaldía de Bogotá, el alcalde Carlos Fernando Galán resaltó el impacto económico de estas iniciativas.
“La inversión que ustedes hacen es importantísima para la ciudad, según las cifras ustedes generaron 8600 empleos en Bogotá, eso es muy importante.”, afirmó el mandatario, al destacar que la compañía ha contribuido a miles de puestos de trabajo en la capital.

Para los habitantes del sector, el regreso de la marca tiene también un componente simbólico. Diana Niño, compradora habitual, explicó que Carulla ha hecho parte de la identidad comercial de la ciudad.
“Para Bogotá era un supermercado con identidad. Volver a verlo en el barrio es una alegría”, comentó.
La tienda opera ahora bajo un formato ampliado, con una oferta significativamente mayor de productos y servicios. Carlos Mario Giraldo, gerente general del Grupo Éxito Colombia, explicó que la renovación implicó una expansión integral del espacio.
“Pasamos de 1.200 a 12.000 productos y duplicamos varias secciones de atención”, señaló.
Más allá del componente comercial, el Grupo Éxito ha insistido en el enfoque social de la iniciativa. Para Carlos Calleja, presidente ejecutivo del grupo, el objetivo es que el desarrollo económico llegue de manera directa a las comunidades.

“Escuchar al cliente es clave. Esto busca dignificar la comunidad, generar empleo y dinamizar la economía local”, afirmó.

Uno de los ejes centrales del proyecto es el empleo. Según la compañía, muchos de sus trabajadores inician su vida laboral sin experiencia previa, convirtiendo a la organización en uno de los principales primeros empleadores del país.
Además, mantiene alianzas con pequeños y micro productores, ampliando oportunidades para poblaciones que tradicionalmente enfrentan barreras de acceso al mercado formal.

El componente social se refuerza a través de la Fundación Éxito, que el año pasado destinó más de cinco millones de dólares a programas de nutrición y alimentación en distintas regiones del país. Para 2026, la fundación prevé una inversión cercana a los 25.000 millones de pesos, con énfasis en la primera infancia.
Durante 2024 y 2025, la Fundación destinó más de $1.700 millones de pesos a acciones sociales desarrolladas en el marco de esta alianza, lo que permitió entregar paquetes alimenticios con alto contenido proteico a cerca de 1.900 niños y niñas.
Estas iniciativas hicieron parte de una apuesta más amplia en Bogotá. En ese mismo periodo, la inversión total de la Fundación Éxito en la ciudad superó los $5.600 millones, con impacto directo en más de 12.000 beneficiarios.
Como resultado de estas intervenciones, en 2025 se registró una reducción significativa de la desnutrición aguda en menores de dos años, que pasó del 6,1 % al 3,5 %.
De acuerdo con la organización, estas acciones han contribuido a reducir a la mitad los niveles de hambre en los territorios donde opera y a disminuir la desnutrición aguda en 30 puntos básicos. La meta para los próximos años contempla una inversión adicional de 2.400.00 millones de pesos enfocada en nutrición infantil.










