Mundo

“Nos iban a matar”: sobreviviente de los ataques de Hamás habla en SEMANA a tres años de la masacre

Moshe Rozen, un argentino de 72 años, estuvo a punto de ser secuestrado y asesinado por Hamás en el kibutz Nir Itzjak en Israel. Hoy cuenta su historia a SEMANA y el regreso a su hogar.

GoogleSiga las noticias internacionales en Discover para conocer los hechos globales de hoy

7 de octubre de 2026 a las 5:41 a. m.
Moshe Rozen
Moshe Rozen Foto: Suministradas a SEMANA

SEMANA: Tres años después de los ataques de Hamás, ¿qué balance hace de lo ocurrido?

Moshe Rozen: Estamos conversando en una jornada muy difícil para nosotros porque se cumplen tres años de la masacre que sufrimos en nuestro kibutz, Nir Itzjak, que está a tres kilómetros de la Franja de Gaza. Es imposible olvidar lo que pasó. A esta misma hora, hace tres años, sufríamos un bombardeo incesante que comenzó alrededor de las 6:30 de la mañana.

“La vida volvió, pero el dolor sigue”: sobreviviente de los ataques de Hamás habla en SEMANA tres años después del 7 de octubre

Nosotros teníamos habitaciones blindadas para protegernos de ataques con cohetes, pero esta vez fue distinto. Después del ataque aéreo vino una invasión terrestre. Los terroristas entraron al kibutz, derribaron puertas y ventanas y destruyeron gran parte de nuestra casa. Mi esposa Diana y yo intentamos resistir y la respuesta fue una ráfaga de metralla que nos hirió gravemente en las manos.

Desde entonces seguimos recuperándonos. Han sido tres años muy difíciles, pero también de reconstrucción. Hoy vivimos nuevamente en el kibutz junto a nuestros compañeros, nuestro hijo Eitan, su esposa Susan, que es peruana, y nuestra nieta Lili, que nació hace apenas unos meses. Ella representa para nosotros la esperanza de tiempos mejores.

El 7 de octubre, ocho personas del kibutz perdieron la vida.
El 7 de octubre, ocho personas del kibutz perdieron la vida. Foto: Getty Images

SEMANA: ¿Cómo fue ese momento en el que se encontraron cara a cara con los terroristas de Hamás?

M.R.: Después de que nos hirieron, los invasores, miembros de la Yihad Islámica y de Hamás, abrieron la puerta del refugio donde estábamos y nos obligaron a salir. Estábamos ensangrentados y en muy mal estado, pero nos dieron la orden de acompañarlos. Desde el primer momento entendimos que se trataba de un secuestro hacia Gaza.

Nos llevaron hasta una zona cercana al alambrado que separa el kibutz de la frontera. Nos apuntaban con las mismas armas con las que nos habían herido y nos amenazaban constantemente. Allí intentamos explicarles que, en nuestro estado, no sobreviviríamos al traslado porque nos estábamos desangrando.

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, entregó una declaración durante una visita al sitio del Instituto de Ciencias Weizmann, que fue alcanzado por un bombardeo de misiles iraníes, en la ciudad de Rehovot.
Netanyahu asegura que “ajustará cuentas” con los responsables de los ataques del 7 de octubre

Eso los enfureció. Nos apuntaron y estábamos convencidos de que iban a matarnos. Nos amenazaron con las armas con las cuales nos habían herido y nos dijeron que nos iban a matar. Fue entonces cuando, impulsado por el miedo a terminar en los túneles de Gaza, les dije varias veces: “We go home”. Les repetí que regresaríamos a nuestra casa.

Ellos se sorprendieron. Pensamos que iban a disparar nuevamente, pero aprovechamos ese instante y, con las pocas fuerzas que nos quedaban, comenzamos a correr. Estábamos seguros de que nunca íbamos a poder contar esta historia porque nos iban a matar. Afortunadamente, logramos salvarnos.

Moshe Rozen
Moshe Rozen Foto: Suministradas a SEMANA

SEMANA: La recuperación física también fue muy dura. ¿Cómo fue ese proceso y cómo lograron regresar al kibutz?

M.R.: Fue un proceso muy complejo. Después de ser heridos pasaron muchas horas antes de que alguien pudiera ayudarnos porque el kibutz seguía invadido por los terroristas y se libraban combates en toda la zona.

Cuando finalmente nos rescataron nos llevaron al Hospital Soroka, en Beersheba, pero había tal cantidad de heridos y muertos que no podían atendernos adecuadamente. Los médicos nos explicaron la situación y decidieron trasladarnos en ambulancia al Hospital Hadassah, en Jerusalén.

 ”Estoy dispuesto a poner fin a la guerra, pero con condiciones claras que garanticen la seguridad de Israel. Que todos los rehenes regresen a casa, que Hamás entregue sus armas y abandone el poder”, dijo el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Israel fue advertido de amenazas terroristas antes de intento de secuestro de avión, según Netanyahu

Ese viaje también fue muy traumático porque la ambulancia tuvo que atravesar zonas donde todavía había enfrentamientos. Finalmente llegamos y fuimos operados. Han pasado tres años y todavía seguimos en tratamiento.

Volver al kibutz tampoco fue una decisión sencilla. Los recuerdos están presentes en cada rincón. Sin embargo, ver que la mayoría de nuestros vecinos regresó y que las nuevas generaciones decidieron volver nos dio fuerzas. La llegada de nuestra nieta fue una señal muy importante para nosotros. Es un símbolo de continuidad y de esperanza.

Personas disponen fotografías de miembros del kibutz que formaban parte del equipo de respuesta a emergencias de la comunidad y que fallecieron el 7 de octubre de 2023.
Personas disponen fotografías de miembros del kibutz que formaban parte del equipo de respuesta a emergencias de la comunidad y que fallecieron el 7 de octubre de 2023. Foto: Getty Images

SEMANA: ¿Cómo recuerdan hoy a las víctimas de la masacre?

M.R.: Hoy tenemos el acto central de conmemoración aquí en el kibutz. Vamos a recordar a los ocho miembros de nuestra comunidad que fueron asesinados aquel día. La mayoría eran compañeros y amigos nuestros. Muchos salieron a defender el kibutz y perdieron la vida haciéndolo. Eran personas jóvenes. En uno de los casos, el hijo de una de las víctimas nació meses después de que su padre muriera.

.
‘Bibas: asesinados por ser judíos’: el documental sobre la familia que simbolizó el dolor del 7 de octubre en Israel

Todo eso tiene una carga emocional muy fuerte. Estamos viviendo horas difíciles, de mucho recuerdo y dolor. Pero, al mismo tiempo, tratamos de mantener la esperanza puesta en un futuro diferente para nuestra comunidad y para Israel.