En plena temporada alta de viajes, los aeropuertos de Estados Unidos están colapsados tras una crisis operativa, luego de que renunciaran cientos de agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA). Por lo que se han provocado largas filas, retrasos masivos y advertencias sobre posibles cierres de terminales aéreas si no se resuelve el bloqueo político en Washington.

Estas renuncias masivas se deben a la falta de acuerdo en el Congreso para financiar el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), lo que dejó sin salario a miles de empleados esenciales desde mediados de febrero.
“Más de 300 agentes de la TSA han renunciado desde que comenzó el cierre del DHS, y las ausencias son aproximadamente el doble de lo normal”, declaró el Departamento de Seguridad. Y es que se estima que al menos 50.000 oficiales han trabajado sin cobrar su salario en el último mes.

El DHS comunicó que el porcentaje general de ausencias entre los trabajadores de este departamento en los aeropuertos norteamericanos fue del 10.2%, mientras que el 10.1% no se presentó el domingo a trabajar.
Específicamente, en el JFK de Nueva York hubo un absentismo del 30%, un 37% en Atlanta, un 35% en el Hobby de Houston y un 39% en Nueva Orleans, según informó el departamento.
“Si esto continúa a medida que pasen las semanas, no es exagerado decir que podríamos tener que cerrar literalmente los aeropuertos, especialmente los más pequeños, si aumentan las llamadas de emergencia”, dijo Adam Stahl, administrador adjunto interino de la TSA, al programa “Fox and Friends” de Fox News.
Impacto a los viajeros
El impacto para los viajeros ya es evidente. En varios aeropuertos, los tiempos de espera en los controles de seguridad superan las tres horas, mientras que algunos pasajeros aseguran que deben llegar cinco horas antes.

Casos como el del aeropuerto de Fort Lauderdale evidencian el colapso: más de 80 vuelos cancelados y 150 retrasados en un solo día. No obstante, en este lugar también influyó el mal clima.
En otras ciudades como Houston, Chicago y Nueva York, los viajeros han reportado filas que se extienden fuera de las terminales, lo que ha generado caos en plena temporada de receso académico.
Grandes terminales han cerrado puntos de control o reducido servicios como TSA PreCheck para redistribuir el personal disponible, afectando la eficiencia del sistema.

