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Avanza operación para reponer rejillas robadas en diferentes puntos de Barranquilla.- Imagen de referencia Foto: Twitter (@LeonardoUrlich) - Foto: Twitter (@LeonardoUrlich)

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Por emergencias en arroyos de Barranquilla, autoridades reponen rejillas robadas

Autoridades locales piden apoyo de la comunidad y de la Policía para evitar el robo de rejillas que podrían ocasionar graves accidentes.

Tras las múltiples emergencias registradas en Barranquilla por cuenta de los arroyos en medio de las lluvias de las últimas semanas por la temporada invernal, las autoridades de la ciudad decidieron iniciar operativos para instalar nuevamente las rejillas que han sido robadas de las captaciones de varios afluentes y que pueden evitar tragedias durante la lluvia.

De acuerdo con información de la Alcaldía de Barranquilla se lleva a cabo en puntos clave de la ciudad una operación para reponer dichas rejillas pluviales de desagüe que han sido robadas en diferentes sectores, “con el objetivo de prevenir accidentes y preservar la integridad de los peatones”.

Es así como han iniciado las brigadas de operarios que se extenderán a diferentes puntos de la ciudad para acabar con esta problemática.

Según las autoridades, lo primero que se hizo fue realizar un barrido para detectar estos lugares, donde faltaban las rejillas y posteriormente con las brigadas de operarios repusieron los elementos de las canalizaciones de los arroyos de las calles 84 y 82.

“Estos trabajos avanzarán en los próximos días a otros sectores”, según el secretario distrital de Obras, Rafael Lafont.

El funcionario explicó además que se trata de una operación que pretende acabar definitivamente con esta situación. “Las rejillas las estamos dejando totalmente soldadas, de tal manera que se vuelva imposible para las personas que las están hurtando aprovechando la oscuridad. Hasta los cables de las luminarias se los han robado. De esta manera, se tiene más seguridad de que van a durar más y que será difícil hurtarlas porque se les pondrá bastante soldadura”. En días pasados, se repusieron las rejillas que fueron robadas en el arroyo de la calle 84 y el arroyo de la calle 82. “Continuaremos con la que se robaron últimamente en la carrera 53 con calle 84, que debe quedar lista entre hoy y mañana. Después pasaremos a la carrera 43, en Miramar, donde se han hurtado bastantes rejillas en ambas calzadas”, agregó Lafont.

Uno de los puntos en los que hizo énfasis el secretario de Obras es en la ruta de los elementos robados. “Insistimos en que las autoridades deben revisar las chatarrerías que están en el Centro, en Barlovento y en muchos sectores, para identificar los sitios donde compran este tipo de rejillas y tapas de alcantarillado”, afirmó.

Una de las últimas emergencias registradas por cuenta de los arroyos en Barranquilla fue un impactante momento que vivió una mujer que fue rescatada dentro de su carro y por poco se pierde en un desagüe subterráneo sin rejillas.

El caso se presentó en el caudaloso arroyo que atraviesa por la carrera 50 con calle 85 en el norte de la ciudad. En un primer video se observa el momento en el que el vehículo es arrastrado en reversa por la corriente varias cuadras del sitio en el que estaba parqueado cuando fue empujado por el arroyo de manera repentina.

Posteriormente, se observa cómo un grupo de al menos siete hombres se lanza, sin miedo a la corriente, para intentar salvar a la mujer dentro del vehículo. Detienen el carro y lo empujan hasta la terraza de una vivienda del sector.

Las imágenes fueron publicadas por el esposo de la mujer, quien resultó siendo un conocido locutor radial de la ciudad de Barranquilla y quien agradeció a los socorristas improvisados por salvar la vida de su esposa, además contó lo sucedido en el momento de los hechos y pidió acciones por parte de las autoridades.

“Aquí debería haber unas barandas, por ahí cabe un carro por esos huecos y normalmente todo lo que se lleva el arroyo va para allá; afortunadamente a mi esposa ahí la ayudaron a salir”, dijo el hombre, cuando en el fondo escucha también a la mujer contando cómo el agua la arrastró varias cuadras.