Se dedicaban al hurto a través de factores de oportunidad.
Se dedicaban al hurto a través de factores de oportunidad. - Foto: Policía Mebuc.

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“Acabé de llegar con $ 30 mil, no hay a quién robar”: así planeaban Los Pacheros los hurtos en Bucaramanga

Los delincuentes también extorsionaban a las víctimas.

Un nuevo golpe recibió la delincuencia en la ciudad de Bucaramanga, donde en las últimas horas las autoridades desarticularon la banda criminal conocida como Los Pacheros, dedicada al hurto mediante el factor oportunidad; tres hombres fueron capturados en el operativo.

Durante varios días, la unidad de investigación criminal de la Policía y la Fiscalía les siguieron los pasos a Jerson castaño Ávila, alias Pelotú; Freddy Alberto Pinto Niño, alias el Abuelo, y Jerson Esneider Ávila, alias Ney. Ellos, al parecer, conformaban la mencionada estructura criminal.

“Alias Pelotú, quien era el cabecilla, era el delincuente encargado de perfilar a las víctimas y después de posicionarse visualmente, procedía a guiar a sus cómplices a través de llamadas para cometer los hurtos a través de factores de oportunidad”, explicó el coronel José James Roa Castañeda, comandante de la Policía de Bucaramanga.

Jerson y Freddy fueron capturados mediante diligencias de allanamiento, en las cuales los uniformados hallaron un arma tipo revólver, dos celulares y una motocicleta, la cual se presume que era utilizada por estos hombres para transportarse después de cometer los hurtos.

Mientras que a Ney, quien ya se encontraba privado de la libertad por otro proceso relacionado con hurto en la modalidad de fleteo, le fueron imputados otros delitos a su largo expediente criminal. A los tres la Fiscalía les imputó cargos por los delitos de extorsión, concierto para delinquir y hurto calificado y agravado.

“Se determinó que cada integrante cumplía un rol específico en la estructura criminal para materializar los hurtos. El modus operandi consistía en que aprovechaban el factor oportunidad, es decir, la distracción de la víctima cuando se encontraba en estaciones de servicio, en lavaderos, en montallantas e incluso fingían accidentes de tránsito para atracar los conductores del área metropolitana, a quienes después extorsionaban”, agregó el coronel Roa Castañeda.

A través de redes sociales o por medio de llamadas, Los Pacheros contactaban a las víctimas para exigirles altas sumas de dinero a cambio de recuperar los objetos o documentos que les habían robado sin que se dieran cuenta.

“Este grupo delincuencial cometía más de siete hurtos al día y serían responsables de más de 300 hurtos en el área metropolitana de Bucaramanga, con ingresos criminales de $ 30 millones mensuales. Este golpe es parte del compromiso que tiene la Policía de combatir el hurto y la criminalidad en la ciudad”, sostuvo el comandante.

Ante la contundencia de la evidencia recolectada en la investigación, alias Pelotú y el Abuelo fueron enviados a prisión por un juez de control de garantías, tras ser escuchados en audiencia pública.

Interceptación de conversaciones

En medio del proceso, los investigadores además de recolectar los videos de cámaras de seguridad, donde quedaron captados los hurtos, también interceptaron las llamadas telefónicas que hacían estos delincuentes antes y después de cometer un robo. Descaradamente, se quejaban cuando el “día estaba malo” y no conseguían suficientes víctimas.

“Lleva los celulares o solo uno, ¿están firmes? (...) Mire el cuchito, cójalo en contravía; ya le golpeo, ¿van a cuadrar o qué? No se pudo porque no le pegó. Donde le hubiera pegado ahí, nos peinamos, si yo no lo veo, ustedes sí denle”, se escucha decir al parecer al cabecilla, mientras planea un supuesto accidente que termina en hurto.

En otro caso, Los Pacheros se acercaron al conductor de una cuatrimoto y con la excusa que los dejara tomarse una foto cerca al carro, analizaron qué objetos de valor tenía. “Hay una mujer, voy a ver si la hago bajar, ¿en cuánto están vendiendo la moto? Ah, no la están vendiendo. Entonces me pueden tomar una foto. Fuimos, fuimos que le quite el Iphone”.

“Cuéntelo, ¿al fin lo hizo?”, se escucha en otra conversación. “Paila, el tipo no contestó”, responde otro cómplice. “Ñero está reduro, acabé de llegar y con 30 lucas, nos ganamos la motorola pequeñita, eso en todo el pirobo día. Está resolo, no hay a quién robar. con eso le digo todo”, agrega.

La Policía de Bucaramanga invita a todos lo ciudadanos que hayan sido víctimas de estos sujetos para que se acerquen a la Fiscalía e interpongan la respectiva denuncia.