El Gobierno de Ecuador oficializó este lunes, 4 de mayo, una modificación en la política arancelaria que rige para las importaciones procedentes de Colombia.

A través de un comunicado, se informó que la tasa de seguridad aplicada a estas mercancías disminuirá al 75 %. La normativa, gestionada por la administración del presidente Daniel Noboa, entrará en vigor de manera oficial el próximo 1 de junio de 2026.
La comunicación institucional resalta que esta determinación ratifica la intención del Ejecutivo ecuatoriano de “progresar en herramientas de cooperación bilateral. El objetivo central de la medida es promover una mayor articulación entre ambas naciones en temas de seguridad y fortalecer el crecimiento económico en los sectores fronterizos".
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— Presidencia Ecuador 🇪🇨 (@Presidencia_Ec) May 4, 2026
Este movimiento se produce tras un periodo de constantes incrementos en los impuestos de aduana, los cuales habían alcanzado su punto máximo durante el mes de mayo.
Reacción de la diplomacia colombiana
Ante el anuncio, la canciller de Colombia, Rosa Villavicencio, se pronunció sobre el estado actual del vínculo con el país vecino y las perspectivas tras este cambio. La funcionaria señaló que la coyuntura interna de Ecuador, marcada por necesidades sociales y económicas, pudo influir en la decisión de reducir las cargas impositivas.
“Con Ecuador estuvimos siempre intentando hablar. Creo que la situación de desabastecimiento y las necesidades los llevan a querer bajar los aranceles; buscaremos nuevamente conversar con ellos. La meta es poder restablecer las relaciones para reducir esos aranceles y volver al flujo comercial que teníamos anteriormente”, manifestó la canciller Villavicencio.

Antecedentes de la tensión arancelaria
La imposición de gravámenes extraordinarios comenzó a inicios de febrero de 2026. Lo que inició como una tasa moderada evolucionó hasta representar el 100 % del valor de los productos en mayo de este año.
La reducción anunciada ha causado sorpresa en los sectores comerciales, teniendo en cuenta la tensión política que han atravesado ambas administraciones en los últimos meses.

No obstante, el pronunciamiento de la Cancillería colombiana sugiere la posibilidad de un acercamiento diplomático que permita retornar a las condiciones previas a febrero, periodo en el que no existían estas barreras económicas.
Hasta el momento, el presidente Gustavo Petro no ha emitido una declaración oficial sobre su postura frente al anuncio. Se espera que en los próximos días se confirme si Colombia mantendrá sus propias medidas de respuesta o si se iniciará una mesa técnica de negociación para normalizar el tránsito de bienes por la frontera terrestre.