SEMANA: ¿Cuál es el papel que usted llega a jugar en la Gran Consulta por Colombia?
Juan Carlos Pinzón: Lo más importante es que he recorrido Colombia de esquina a esquina, más de 20 departamentos, decenas de ciudades y municipios. ¿Y qué es lo que la gente le pide a uno en todas partes? Que haya unión, que enfrentemos de manera unida los problemas que tienen los colombianos. A mí me ha parecido que eso es muy importante y por eso desde hace varios meses empecé a plantear la necesidad de una consulta popular.
La buena noticia es que se conformó un grupo de personas extraordinario. Aquí hay personas de distintos puntos de vista, con distintas experiencias, pero la verdad, gente importante, gente con trayectoria, gente que quiere servirle al país y se conformaron en una consulta popular.
SEMANA: ¿Por qué se decidió por la consulta pudiendo competir solo?
J.C.P.: Me pareció en dos dimensiones acertado participar de la misma. De un lado, para responder al clamor nacional de unión, y por el otro lado, porque es un grupo de personas que realmente tiene cómo hacer equipo para aportar a Colombia. Eso me lleva a mí a estar hoy en esta consulta, donde me siento muy contento, pues ya somos ocho personas. Sin duda, el tema número uno de Colombia es la seguridad, y es mi deber exponer al servicio de Colombia esta experiencia que nadie más tiene a la hora de enfrentar al terrorismo, a la hora de enfrentar la criminalidad, a la hora de aplicar el puño de hierro contra el crimen para que precisamente haya la tranquilidad y se reconstruyan las oportunidades que tanto necesita el país. El país necesita un cambio, y aquí llegó la hora de hacer un cambio usando los canales democráticos y lo que podemos hacer.
SEMANA: Cuando uno piensa en unidad, también sabe que eso implica ceder, pero también pedir. ¿Cuáles fueron esos acuerdos, condiciones o esas conversaciones difíciles que se dieron antes de ingresar a la consulta?
J.C.P.: Creo que hay varias cosas que nos unen naturalmente más allá de las diferencias y de las experiencias diversas que hay aquí. Pero, ¿qué nos une? La creencia y la importancia que le damos a la democracia, a la libertad y a las instituciones. Y algo más importante, la necesidad de recuperar a Colombia, de llevarla por una senda correcta, donde el país avance y vuelva a tener oportunidad de prosperidad. Yo creo que esto es lo fundamental. Esto nos lleva a un punto de acuerdo que es lo más importante. Aquí hay la posibilidad de armar un equipo, de armar todo un proceso político que le dé al país esa tranquilidad; que los ciudadanos sepan que hay gente con la capacidad de resolver sus problemas en equipo de forma que le han pedido los colombianos, en unidad, en bloque, y eso debería dar mucha tranquilidad al país.
SEMANA: Pero, ¿hubo acuerdos antes?
J.C.P.: Debo decir también que el grupo ha sido muy claro, y yo coincido y comparto esa posición de que quien gane esa consulta, y espero ser yo el 8 de marzo en ganar y perfilarse para esa candidatura de unidad nacional a la presidencia de Colombia, pues todos lo apoyarán. Y ese es un tema muy importante. Ahí es donde hay un valor agregado que ninguna otra candidatura va a poder ofrecer en Colombia.
SEMANA: ¿Entre esos apoyos pactados se hicieron acuerdos para que, si la presidencia es de alguno de los 8 candidatos, el resto se queden con puestos en el eventual gobierno? ¿El gabinete será seleccionado entre ustedes mismos?
J.C.P.: No, aquí no hay ningún tipo de lógica burocrática. Aquí todas las personas que están son gente con altura, con trayectoria, con peso, con un enorme deseo de servir al país. Pero no hay duda de lo siguiente. Si yo gano esta consulta, tenga la seguridad de que invitaré a este grupo de personas a ser equipo para gobernar Colombia de manera efectiva, aprovechando los talentos y las capacidades que cada uno de ellos tiene. Esa es la manera como hay que ver hoy Colombia, y es lo que el pueblo colombiano nos está mandando.
No más mesías, no más populismo. Aquí lo que se necesita es gente que sea capaz de enfrentar los problemas del país con conocimiento, con experiencia, sin improvisar, con buen diseño de políticas públicas y con la voluntad de ofrecer rendición de resultados al pueblo colombiano.
SEMANA: Usted en una etapa muy temprana de su candidatura tuvo conversaciones con el Centro Democrático y con el expresidente Álvaro Uribe, y justamente llega a una consulta donde está la candidata oficial de ese movimiento, Paloma Valencia. En caso de que ella gane, o que gane usted, ¿hay algún tipo de acuerdo? ¿Se van a apoyar? ¿Cómo van a jugar ahí la estrategia? Porque muchos dicen que usted es la carta dura de la derecha…
J.C.P.: Ningún acuerdo distinto al que tenemos entre todos. Y es que quien gane la consulta, y espero ser yo, recibe el apoyo de todos los demás y, obviamente, se conforma como un equipo que va a trabajar por resolver los problemas de Colombia. Y esa es la forma como vamos a hacerlo. A mí me alegra mucho que esté Paloma Valencia. Tengo, así como por ella, por cada uno de ellos, enorme respeto. Por Mauricio Cárdenas, por Juan Daniel Oviedo, por Aníbal Gaviria, por David Luna, por Juan Manuel Galán y, por supuesto, por Vicky Dávila, por quien tengo un aprecio especial. Entonces considero que esto es muy valioso, es muy importante que esté el Centro Democrático y es muy importante que todos reconozcamos que es una persona de la mayor importancia y de mayor liderazgo en el país.
SEMANA: ¿Cuál es el país que en su eventual gobierno va a recibir?
J.C.P.: El país está descuadernado. Estamos en la peor crisis de seguridad en 30 años. En la peor crisis de salud en 40 años. En la peor tasa de inversión en el siglo XXI. En las peores cifras de deuda fiscal y deuda pública que se tengan en registro. Estamos también con la peor crisis en salud que uno pueda recordar. Y no olvidemos esto, tenemos la peor relación con Estados Unidos en 100 años. Y eso no se resuelve con una llamada. Hay que ser muy realistas en que se requiere un gobierno con gente que tenga experiencia, recorrido, conocimiento y que pueda sacar adelante el país. Y a propósito, eso no lo va a hacer nadie solo. Por eso es tan importante que exista este mecanismo de unidad. Donde se sumen distintas visiones, distintas fuerzas, distintas opiniones. Al final, todas tenemos un sentido de amor patrio, de defensa de la institucionalidad.
SEMANA: ¿Cuál cree que será el panorama del país luego de esa llamada entre Petro y Trump?
J.C.P.: Lo que más lamento es que yo, durante muchos meses de estos tres años, insistí en que la relación con Estados Unidos había que manejarla con mucha diplomacia, con altura, por el bien de los colombianos. Esa relación es muy importante para el país y para la gente. No solo por los millones de colombianos que viven allá, sino porque es el 30% de todo, del comercio, de la inversión, de la cooperación internacional. Es casi el ciento por ciento de la cooperación en seguridad y el 35% del turismo. Aquí el que juega con la relación realmente está metiendo al país en un problema y ese es un gran problema en el que Petro metió a Colombia. Les hizo daño a los colombianos. Entonces yo lo que lamento mucho es que decida hacer una llamada y gestionar la llamada y quién sabe qué asesor le tocó buscar allá en Washington y qué les tocó hacer para lograr esta llamada.

SEMANA: Pero se logró…
J.C.P.: Solamente cuando ya se llevaron a su amigo Nicolás Maduro por narco comunista y dictador. Y fuera de eso, cuando entonces ya hicieron palabras de amenaza. Entonces ahí sí, de rodillas y con susto, termina llamando. ¿Qué espero yo? Que esto llegue a una nueva etapa. La verdad, yo no quiero ver a Colombia en problemas en su relación diplomática. Yo quiero que el país tenga relaciones serias, ciertas. Pero lo cierto es que a seis meses de irse, el gobierno no es mucho lo que va a hacer. Y ya fue mucho el daño que hizo.
SEMANA: ¿Qué va a cambiar en su eventual gobierno en ese sentido?
J.C.P.: En mi gobierno vamos a tener una relación extraordinaria con Estados Unidos y el mundo y eso va a ocurrir para beneficiar los intereses de los colombianos. Es por eso que uno tiene relaciones internacionales. Hay que decir, hablando de soberanía, que Colombia ha venido perdiendo la soberanía en este gobierno. Hoy los grupos criminales han expandido su control territorial y hay zonas de Colombia donde el gobierno de Colombia y el Estado y los mismos candidatos no tienen acceso porque están bajo control criminal. Esa es la verdadera pérdida de soberanía que ha tenido Colombia y es muy lamentable. Así que llegó la hora de darle vuelta a esto.
SEMANA: ¿Cómo?
J.C.P.: La oportunidad que tenemos los colombianos es la democracia. Y es en las urnas, en el mes de mayo, que pueden los colombianos cambiar el rumbo del país. Si seguimos como vamos, vamos a terminar como Venezuela. Empobrecidos, de parias internacionales y con un riesgo, incluso, de que potencias extranjeras se interesen por meterse en los asuntos propios de Colombia. Lo que pasó con Maduro es una gran humillación para un país como Venezuela. Eso no le puede pasar a Colombia. Pero si seguimos como vamos, es muy peligroso que podamos terminar en ese tipo de escenarios en un tiempo.

SEMANA: ¿Ve posible un escenario de intervención militar de Estados Unidos en Colombia?
J.C.P.: Lo más importante es que, si soy presidente, eso nunca va a pasar. Nunca va a pasar si soy presidente. Nunca. Colombia va a tener una soberanía y un territorio inviolable. Pero sobre todo, inviolable para los criminales e inviolable para cualquiera que quiera intervenir en Colombia. Porque Colombia hará manejo de su propio territorio, protegerá su territorio y protegerá a sus ciudadanos. Eso es lo más importante. Eso es lo que no está ocurriendo hoy. Y por eso la criminalidad colombiana se ha vuelto una amenaza para el continente. Entonces hay esos mensajes que son muy preocupantes. No olvidar que Colombia está descertificada en la lucha contra el narcotráfico y tenemos un presidente que está ni más ni menos que en la lista de OFAC metido y en duda sobre su comportamiento personal.
SEMANA: Pero, en este momento, ¿sí o no estamos en riesgo inminente de intervención?
J.C.P.: Yo creo que lo más importante es que cambiemos el gobierno en mayo. Debemos señalar al mundo y a los colombianos que nos importa nuestro país y que no estamos de acuerdo con este deterioro que estamos teniendo en todo. Seguridad, salud, empleo, inversión, educación, vivienda popular. Es que son todos los temas. El país tiene que dar esa vuelta y, si el mundo nos da esa vuelta, yo creo que hay grandes expectativas y grandes esperanzas de que Colombia sea uno de los jugadores que no solo trabaja para el bien de su pueblo, sino que es transformador en América Latina y en el mundo.

SEMANA: Le voy a voltear la pregunta. En una eventual presidencia de Juan Carlos Pinzón, ¿cuál va a ser su posición frente al manejo que se le da a Venezuela? Apoyar una eventual intervención extendida de Estados Unidos sobre un territorio soberano como Venezuela también podría convertirse en un arma de doble filo. Entonces, ¿cuál sería esa política de Estado en su gobierno?
J.C.P.: Desgraciadamente, el territorio venezolano, desde las épocas del régimen de Chávez y Maduro, se ha convertido en un santuario de criminales. Allá están las Farc, está el ELN, están las bandas criminales, está el narcotráfico, está Hezbolá, está Hamas. Cuanto bandido hay en el mundo está muy cómodo en Venezuela. Sin duda, el hecho de que Venezuela tenga la posibilidad de dejar de ser un santuario es una buena noticia para Colombia porque, por lo menos, los criminales no se van a poder esconder allá y en el gobierno de Pinzón los vamos a perseguir como los correteé cuando fue ministro de Defensa, sin descanso y sin cuartel, para proteger y defender a los colombianos.
SEMANA: ¿Pero usted cómo hace eso en medio de una relación tan fracturada y sin cooperación?
J.C.P.: Esto se lo digo por la conexión de ser una persona que entiende el uso de la fuerza como una herramienta de protección y desarrollo para el país, pero también que cree en la diplomacia. Los canales diplomáticos son vitales. En la Guerra Fría, la Unión Soviética y Estados Unidos hablaban y hoy en día China y Estados Unidos tienen grandes diferencias, y se sientan a hablar.
En el gobierno de nosotros vamos a hablar con gente que piensa parecido y con gente que piensa totalmente distinto porque es nuestro deber, a través de los instrumentos que tenemos, incluyendo la diplomacia. Por ejemplo, los colombianos de frontera. Nosotros no podemos dejar que la frontera se deteriore más económicamente y sufran esas poblaciones colombianas. No tenemos que temerle a tener espacios diplomáticos que no nos van a ser ni parecidos a con quienes no estamos de acuerdo, mucho menos a dictaduras, mucho menos a narcocracias, pero los intereses de los colombianos los vamos a tramitar por los canales apropiados.

SEMANA: ¿Usted apoya que haya un gobierno de transición para que el poder vuelva a quedar en manos de los mismos venezolanos o apoya, como dijo Trump, una administración extendida de Estados Unidos sobre ese territorio que debería ser soberano? ¿Qué cree que debería pasar?
J.C.P.: A mí me gustaría mucho ver a una Venezuela democrática, a una Venezuela institucional. Si Venezuela logra ese camino a la democracia, será una gran noticia para Colombia. Nuestra economía se va a disparar; nosotros vamos a poder contribuir a la reconstrucción de Venezuela. Nuestra industria, nuestro agro, nuestras empresas, nuestros consultores, nuestros expertos van a hacer de Venezuela un país al que se le puede ayudar y nos va a beneficiar económicamente. Eso va a implicar por lo menos un punto o dos puntos porcentuales adicionales de crecimiento del PIB por año en Colombia. Eso es gran noticia, pero, por supuesto, si esa Venezuela no cambia, si sigue siendo básicamente un régimen de narcocomunismo, si allí siguen prosperando y usando como santuario grupos criminales, pues va a seguir siendo un problema que Colombia va a tener que manejar y que, en mi caso, lo vamos a manejar de manera muy clara. Vamos a blindar nuestras fronteras, por supuesto permitir el paso de ciudadanos por los mecanismos que son, pero a cerrarle el espacio al criminal, a cerrarle el espacio al delincuente y a garantizar la seguridad en territorio colombiano. Eso sí lo vamos a hacer con toda contundencia.
SEMANA: ¿Cree usted que Donald Trump actuó en coherencia y era lo que se tenía que hacer? ¿El arresto de Maduro de la forma en la que sucedió?
J.C.P.: El señor Maduro se convirtió en el jefe de un cartel internacional. Eso está además documentado por la justicia de los Estados Unidos y otros países; incluso, en la justicia colombiana hace bastante encontramos ya los nexos entre el régimen de Maduro y Chávez y los negocios de narcotráfico y de terrorismo de grupos armados. Esto no es noticia nueva, llevamos con este lastre más de 20 años. Esto nos ha costado mucho, pero no tanto a los colombianos. ¿Qué tal lo que les ha pasado a los venezolanos? Ocho millones de venezolanos han salido de Venezuela, han pasado por Colombia casi todos y aquí se han quedado dos millones. Y no salieron por gusto, salieron por hambre, salieron por persecución, salieron por destrucción de su economía, salieron por violación a los derechos humanos. Esa es la realidad.
Fuera de eso, tuvieron la oportunidad de hacer las cosas bien. Se hizo una negociación para que se hicieran elecciones libres y resulta que las ganó la oposición; entonces, cuando las ganó la oposición, acabaron con las elecciones y se robaron el resultado y básicamente se estableció como una dictadura. Entonces hay que entender que aquí hay cosas de fondo, lo que nos debe servir como lección. Colombia no puede seguir recorriendo el camino hacia terminar como terminó Venezuela. No podemos permitir que el narcocomunismo o personas afines a la criminalidad o personas afines al régimen de Maduro tengan la posibilidad de gobernar en Colombia.

SEMANA: El gran contrincante del que sea que gane esta consulta, sin duda va a ser Iván Cepeda. ¿Cómo lee usted el terreno político en el que le está jugando él y sobre todo su estrategia de no participar en debates?
J.C.P.: Yo no opino de otros candidatos, pero no me cabe duda de que el país está despertando, que hay un temor muy grande a que el narcocomunismo siga andando, que sigan estatizando todo, que sigan deteriorando la salud, la educación, la vivienda popular; se acabaron todos esos programas donde a la gente ni medicamentos le entregan, que la seguridad en las calles de las ciudades, de los pueblos o en las zonas rurales está en deterioro. Aumenta el homicidio, aumenta el terrorismo, aumenta la extorsión, aumentan los secuestros. Es lo que el país no quiere. El país quiere unas fuerzas armadas fuertes, una justicia efectiva, una salud que le atienda las necesidades a la gente, la posibilidad de que la gente tenga vivienda, de que los jóvenes tengan crédito educativo, que haya oportunidades. Estas no son hipótesis ni son opiniones políticas, son datos, y estos datos son los que tenemos hoy. Todo eso está llevando a que Colombia necesite un cambio y en mayo tenemos una oportunidad y la mejor opción, que es la de la unidad. Un candidato fuerte que venga a representar un bloque y que llene a los colombianos de tranquilidad.
SEMANA: ¿Qué sensación le deja que Iván Cepeda no quiera acudir a debates?
J.C.P.: Yo no estoy en esto para hablar de otros candidatos. Aquí estamos claros en las soluciones que el país requiere y más bien es bueno que el país vaya caracterizando a quién ha tenido nexos con la criminalidad, quién tiene nexos con el régimen de Maduro, quién no le conviene a Colombia en este proceso de deterioro sistemático que estamos viviendo. Que el país vaya identificando eso y, por supuesto, que será un placer, por lo menos en mi caso, atender cualquier debate y cualquier invitación cuando sea y donde sea, porque creo que es el futuro de cada uno de los colombianos y de nuestro país lo que está en juego.









