Boyacá se ha consolidado como una gran opción para pasar unos días de descanso con una gran oferta de naturaleza, cultura y gastronomía, además de pueblos históricos que conservan calles, plazas, iglesias y construcciones que evocan el pasado.

Sus preparaciones típicas con sabores propios representados en platos como el cuchuco de trigo, la mazamorra chiquita, la trucha y los amasijos tradicionales complementan la experiencia, que resulta imperdible en este encantador destino.
Oferta termal
En su territorio hay muchas oportunidades para quienes buscan planes de relajación, pues hay una buena oferta de aguas termales, un plan que complementa las experiencias en este departamento.
Uno de esos rincones en los que es posible disfrutar de las mismas es Zetaquira, un municipio ubicado a unas cuatro horas de Bogotá, donde este tipo de nacimientos abundan y según datos oficiales de la Alcaldía Municipal alcanzan 32, incluidas la cascada termal más alta de Colombia, que mide 16 metros y la de tres temperaturas, las cuales resultan imperdibles.

En general, los nacimientos de esta zona son termales de agua dulce que fluyen a 68 grados centígrados, algo único y especial en estas tierras. En Zetaquira existe una amplia variedad de lugares para disfrutar de los beneficios del baño termal, ya sea en piscinas, yacimientos o cascadas y lo mejor es que el plan se complementa con una caminata que permite disfrutar del paisaje.
El Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr) indica que las propiedades de estas aguas aumentan la temperatura corporal, ayudan a eliminar toxinas y tienen unos beneficios generales para la salud.

Otros sitios de interés
Sin embargo, las termales no son los únicos encantos de este destino boyacense, pues también cuenta con otros exóticos parajes para la práctica del senderismo como el cerro de la Virgen del Coro (protectora del Valle de Lenguapá) y los caminos Muiscas que llegan y rodean la laguna de Tierra Blanca, ubicada en la Peña del Aura. Según la Alcaldía, esta última es considerada como uno de las lagunas más bellas de la región de Lengupá.

Al llegar a este lugar, los viajeros pueden admirar la belleza y majestuosidad de sus aguas y disfrutar del paisaje, pues se encuentra rodeada de una exuberante vegetación nativa.
En cuanto al cerro de la Virgen del Coro, es un lugar de peregrinación y para llegar hasta la cima se recorre un sendero en el que es posible disfrutar del arte de las esculturas del viacrucis del maestro Pedro Rodríguez. En la cúspide se contempla esta imagen que muestra a la patrona de la región, extendiendo su mano sobre el Valle de Lengupá.

Zetaquira es, además, un municipio en el que se cultiva y produce uno de los mejores cafés de la región, tienen marca local y celebran con orgullo las fiestas de la cultura cafetera en el mes de diciembre.
