La batería que impulsa un vehículo eléctrico sí es el componente más costoso de cualquier vehículo de esta tecnología y algunas marcas fabricantes de estos ya revelaron su vida útil y lo que le costaría una nueva a sus propietarios.


¿Cuánto dura la batería de un carro eléctrico en Colombia?
Muchas versiones y mitos han rodeado esta pregunta; sin embargo, fabricantes de importantes marcas y Esteban Martínez Ruiz, el presidente de la Asociación Colombiana de Movilidad Eléctrica (Acomoves), revelaron a SEMANA que los vehículos que están llegando al país tienen una capacidad de hasta 15 o 20 años.

Ahora bien, es importante precisar que esta durabilidad también depende de la marca, los kilómetros recorridos y el manejo que se le ha dado al vehículo.
Marcas como Kia ya brindan garantías de hasta 8 años o 160.000 kilómetros, desmintiendo a quienes aseguran que estas están diseñadas para durar solamente 5 años. Todavía hay muchos mitos alrededor de estos vehículos y estos son los que, según varios estudios, les impiden a muchos comprarlos.
¿Cuánto cuesta cambiar la batería de un carro eléctrico y cómo se realiza el procedimiento?
No existe un precio fijo para estas baterías, por lo que depende de varios factores; sin embargo, sí hay un precio promedio que, para entenderlo, primero hay que tener en cuenta que este se mide en valor por kilovatio-hora (kWh).
Según BloombergNEF, al cierre del 2025, el promedio global del precio de estos potenciadores es de USD 108/kWh.

Los vehículos medianos necesitan baterías de entre 60 y 80 kWh, lo que se traduce en 6.480 u 8.640 dólares. Esta cifra en pesos colombianos está en un rango que oscila entre los 21 y los 29 millones de pesos.
Sin embargo, vale la pena resaltar que fuentes como la Asociación de Ingenieros Automotrices (SAE International) detallaron que hay reparaciones que no exigen el cambio completo de la batería y que, por el contrario, permiten su intervención por módulos.

“Cuando la capacidad remanente de la batería desciende del 70 % al 80 % (módulo en estado de retiro automotriz), las celdas conservan una densidad energética adecuada para ser reacondicionadas en aplicaciones de ‘Segunda Vida’”, detalló la SAE en un foro.
La segunda vida de estas baterías también juega un papel esencial en la industria, pues, aunque muchos creen que estas contaminan y hasta más que los residuos de un auto a combustión, varios expertos coinciden en que esto es mentira en la medida en que se garantice un buen destino de estas al culminar su vida útil.
Ronny Rodríguez Chaves, viceministro de Energía de Costa Rica, reveló en SEMANA que con estas se pueden tomar dos decisiones: reutilizar con otro tipo de vehículos o hacer la separación responsable de estas baterías por partes para que sean recuperadas.

