Roma, la película mexicana que Alfonso Cuarón convirtió en un hito de Netflix y del cine mundial, sigue generando conversación años aún después de 8 años desde su estreno.
El retrato en blanco y negro de una familia de clase media en la Ciudad de México de los años setenta sigue siendo una una referencia obligada para hablar de autoría, representación indígena y del nuevo poder de las plataformas en la industria cinematográfica.


La película debutó en el Festival de Venecia en agosto de 2018, donde se alzó con el León de Oro, y se estrenó comercialmente ese mismo año con un lanzamiento híbrido entre salas de cine y la plataforma de Netflix.
Dirigida por Alfonso Cuarón, Roma es quizá la obra más personal del cineasta mexicano, inspirado en su propia infancia en la colonia Roma y en la figura de la trabajadora del hogar que lo cuidó de niño. La película sigue a Cleo, empleada doméstica de origen mixteco, y a Sofía, la madre de la familia, en medio de una crisis matrimonial, tensiones de clase y la agitación política de la época, incluyendo episodios como el Halconazo de 1971.


Ese cruce entre memoria íntima y contexto histórico le ha dadao a la película una dimensión social que dialoga con las desigualdades y jerarquías que persisten en América Latina.
El elenco está encabezado por Yalitza Aparicio como Cleodegaria ‘Cleo’ Gutiérrez y Marina de Tavira como Sofía, acompañadas por Daniela Demesa, Marco Graf, Diego Cortina Autrey, Carlos Peralta, Nancy García y Verónica García, entre otros.

Aparicio, originaria de Oaxaca y sin formación actoral previa, se convirtió en el rostro global de la película. Su interpretación de una trabajadora del hogar indígena, compleja, sensible y digna, rompió con décadas de estereotipos en el cine mexicano, donde estos personajes habían sido relegados a roles secundarios.
Su nominación al Óscar como mejor actriz,la primera vez que una mujer indígena mexicana alcanzaba ese reconocimiento, fue celebrada como un gesto histórico de visibilidad para millones de trabajadoras domésticas en la región. Aparicio se convirtió en referencia mediática y activista, vinculando la experiencia de Cleo con luchas reales por derechos laborales y reconocimiento cultural.

Reconocimientos
La película ganó tres Óscar en 2019 en las categorías de mejor director, mejor fotografía y mejor película de habla no inglesa y estuvo nominada en categorías clave como mejor película, mejor actriz y mejor actriz de reparto.
A esos galardones se suman el León de Oro en Venecia y decenas de premios de la crítica alrededor del mundo, lo que la convierte en una de las producciones más premiadas de su década.

El elogio a la estética de Roma ha sido prácticamente unánime. Fue filmada en blanco y negro con una precisión milimétrica en la fotografía, la película despliega largos planos secuencia, movimientos de cámara fluidos y composiciones que recuerdan tanto al neorrealismo italiano como a una pintura cuidadosamente coreografiada.