“Existen dos tipos de adaptación, y he tenido la suerte de explorar ambos a lo largo de mi carrera”, explica Mike Flanagan, creador de la nueva entrega de Carrie en Prime Video, que estrenó hoy los 8 capítulos de una temporada que cautiva, duele, genera ansiedad, dolor y asombro a la vez... Si no queda claro, la recomendamos ampliamente.
“El primero es una labor de preservación: encontrar la mejor manera de trasladar una historia a un nuevo medio, protegiéndola cuidadosamente en su paso de la página a la pantalla”, retoma Flanagan. “Así abordé la obra de Stephen King en el pasado; aunque tuve que modificar ciertos elementos de El juego de Gerald, Doctor Sueño y La vida de Chuck para adaptarlas a la pantalla, mi objetivo principal era proteger el mundo de Steve tanto como fuera posible”.

Entonces, el creador de Misa de medianoche, una de las mejores series del suspenso de la historia, entra en materias: “El segundo estilo de adaptación es aquel con el que experimenté en La maldición de Hill House, en La maldición de Bly Manor y en La caída de la casa Usher: tomar una historia existente, descomponerla en sus elementos fundamentales y utilizarlos para construir algo totalmente nuevo, honrando al mismo tiempo el espíritu de la obra original”.
El showrunner, guionista y director ubica a Carrie en esa segunda categoría. Ahí le encontró alas y una respuesta a la pregunta de millones: ¿por qué hacerla de nuevo?, ¿por qué adatarla una vez más, luego de lo logrado por Brian De Palma en el cine en los setentas y otros intentos más recientes?
“Considerar a Carrie como una reinvención empezó a despertar en mí un entusiasmo innegable. Y me fueron fascinando dos sucesos de la vida real: el caso Turpin en Perris, California —donde trece hermanos crecieron totalmente confinados en su casa, sin que ni siquiera el vecino más cercano supiera de su existencia hasta que uno de ellos logró escapar— y la historia de Albany, California, un pueblo idílico devastado por el escándalo de una cuenta de Instagram dedicada al acoso”. La influencia de estos eventos marca poderosamente esta Carrie 2026. La hace única. La hace dura.
La serie sigue lineamientos clásicos. Su protagonista es una joven con poderes telequinéticos que recibe el escarnio del colegio que la recibe y responde con furia, y se tratan con respeto, y temeroso asombro. Sin embargo, lo que se hace evidente devorándola es que esta versión impacta fuerte precisamente por sus ecos actuales. Al horror de los salones de clase y de una respuesta asesina ante el abuso y el acoso, que en Estados Unidos es espejo del riesgo latente de tiroteos, se le añade el efecto del matoneo virtual y de la polarización sembrada por las redes... todo un coctel molotov social.


Al frente del proyecto, la joven actriz Summer H. Howell hace enorme justicia a la atormentada Carrie, que a la vez descubre lo mejor del mundo que se le había privado, desde los libros, y es expuesta a lo peor, la gente cruel. Como ilustrándonos a Rousseau, en que el ser humano nace bueno pero la sociedad lo corrompe.
Howell no está sola en el esfuerzo de hacer de esta producción un éxito. La apoya un reparto que integra actores de la tropa que Flanagan hace recurrente en sus producciones, como Samantha Sloyan, quien interpreta a la madre de Carrie y deja un rol impresionante; y un ícono noventero como Matthew Lillard, el rector del colegio donde todo sucede (famosísimo por Scream, Scooby-Doo, y quien dejó en The Life of Chuck, de Flanagan, una corta pero potente intervención).
Y sí, también suma talentos con los que no había trabajado, de gran presente como, Amber Midthunder, profesora de Carrie, una actriz que en series increíbles como Legion entró en nuestra retina y en películas como Prey ha demostrado su carisma y entrega, y Siena Agudong, quien en el rol de la joven Sue Snell nos lleva a todos los que tratamos de vivir con sensatez y respeto por el otro a cuestas en esta historia.
Arcadia tuvo la oportunidad de hablar con Matthew Lillard y Amber Midthunder, cuyos personajes se ven ensanduchados entre el drama de sus estudiantes, sus colegas y los padres de familia, que suman una carga de altísimo voltaje entre más avanza la trama. Más ligera que la serie misma, pero exaltándola en cada beat, esto dejó la charla.
ARCADIA: Quería comenzar preguntándoles de qué manera Carrie impactó sus vidas antes de firmar para este proyecto, si es que lo hizo. Tal vez comenzando por usted, Amber.
MATTHEW LILLARD: ¡No lo hizo! Les voy a ser superhonesto: no tuvo ningún impacto. Nunca la he conocido ni me he cruzado con ella...
AMBER MIDTHUNDER: ¿Nunca conociste a una mujer llamada Carrie?
M.L.: Nunca a esta Carrie con poderes. He conocido a otras Carries.
A.M.: Obviamente Carrie está tan metida en la cultura popular que es imposible no topársela, como cualquier obra de Stephen King. Pero para ambos fue muy emocionante sumarnos a este proyecto. Mike hizo un gran trabajo manteniéndose fiel a lo que los fans aman: la fiesta de graduación, las escenas icónicas... pero también logró expandir la serie y crear algo totalmente nuevo.
M.L.: Por cierto, mentí, Alejandro. Cuando era niño, en los veranos sin computadoras ni videojuegos, tenía una niñera —esto demuestra hace cuánto fue— Íbamos a la tienda de videos local, caminábamos por los pasillos y elegíamos dos o tres videocasetes para llevar a casa durante la semana. Tengo recuerdos muy claros de pasar frente a esa icónica imagen de Sissy Spacek cubierta de sangre y esquivarla cada vez porque no era para nada fan del terror. Y sigo sin serlo; lo digo todo el tiempo: no voy a ver películas de terror, no me gusta el terror.
A.M.: Lo escucharon aquí primero: ¡el rey del grito Matthew Lillard no es fan del terror!
M.L.: No soy un tipo de terror. Pero definitivamente tengo grabada esa imagen de Sissy Spacek en la mente, desde niño.

ARCADIA: Esta es una Carrie para el año 2026, con aulas muy distintas a las de los años setenta, ochenta o noventa. Se siente muy fuerte y pertinente, una experiencia de mucha ansiedad que atrapa. ¿Qué tan pertinente es presentar esta obra en el clima actual, en un siglo XXI donde las escuelas secundarias resultan aterradoras?
M.L.: La adaptación me parece impactante y va a llamar la atención porque es sumamente relevante. La gente tiene expectativas por la versión de De Palma y la historia contada tantas veces, además de ser un personaje icónico en el género. Pero lo emocionante aquí es que hay un elenco joven increíble con un rango dramático dinámico que expande mucho en la película original, que duraba dos horas...
A.M.: Pasas mucho más tiempo con los personajes. La ventaja de tener ocho episodios en lugar de una película de dos horas es que convives mucho más con Chris, con Margaret y con estos personajes. A quienes creías conocer, ahora los ves de una forma mucho más humana y compleja; lo que antes era blanco y negro, como espectador se vuelve mucho más complicado emocionalmente.
M.L.: ¡Y es Mike Flanagan!, un narrador increíble. Sabes que tendrás esos elementos de terror, pero acompañados de momentos profundos de humanidad que lo hacen relevante para cualquiera.


ARCADIA: Esa narración más extensa también nos permite conocer a sus personajes de forma más profunda: desde la perspectiva de la profesora de gimnasia y del director de la escuela. Cuéntenos qué conexiones encuentran entre los personajes que encarnan en Carrie con lo que han interpretado antes y en qué se diferencian. Tal vez empezando por usted, Amber...
A.M.: Creo que para mí, lo emocionante fue que ambos pudimos leer los ocho episodios antes de firmar, lo cual es una posición muy única y privilegiada. En particular con mi personaje, no sueles preguntarte qué hace la profesora de gimnasia cuando llega a su casa. Pero muestra el impacto que los eventos tienen en toda la comunidad y cómo todos están interconectados.
Ves cómo ella se ve consumida y afectada, deseando proteger a Carrie de Chris y apoyarse en Sue. Sin embargo, hay un límite en lo que puedes hacer. Como adulto hoy en día, ves cambiar el mundo tan rápido con las redes sociales que intentar guiar a un joven o ser un espacio seguro puede sentirse difícil e impotente; ahí es donde se encuentran nuestros personajes.
M.L.: Alejandro, ¿me harías el favor de repetirme la pregunta rápidamente?
ARCADIA: Básicamente, era cómo consideran que su personaje se conecta con lo que han hecho antes y cómo se diferencia por completo.
A.M.: Bueno, esa no fue a la que respondí...
M.L.: ¡Pero tu respuesta fue muy buena! Mira, yo llevo unos cien años en esto, y he hecho de todo: la mayoría terrible, algunas cosas deliciosas. Pero no estoy seguro de haber interpretado antes a un personaje tan terrenal como el director Grayle. En medio del caos que Mike Flanagan construye en Carrie, en el centro está este hombre intentando lo mejor que puede salvar a todos: al pueblo, a los estudiantes y a los adultos. Mike me pidió ser muy simple, fuerte, con un punto de vista claro y aportar peso al centro de la serie (¡ÉL ES EL CENTRO DE LA SERIE!, insiste graciosamente). Así que es un personaje totalmente distinto a lo que he hecho. Y en el universo de Flanagan, me entusiasma ser desafiado como actor de una forma nueva.
A.M.: Y lo hace de forma hermosa. Los fans de Matthew Lillard van a estar muy emocionados. Fue genial ver a un actor de su trayectoria ser desafiado en algo intimidante y nuevo. Tuvimos un mes de ensayos, y antes de hacer una escena, Lillard le dijo al grupo: “Oigan, estoy muy nervioso ahora mismo, así que ténganme paciencia”. Eso marcó el tono para que todos nos sintiéramos abiertos y vulnerables en ese entorno. Cuando estás rodeado de gente brillante (todos aquí son fenomenales) intentando dar lo mejor, te exige dar lo mejor de ti.

ARCADIA: Quería preguntarles sobre Summer Howell, quien REALMENTE es el centro de la serie...
M.L.: En estos dos días hablando con la prensa, una de nuestras cosas favoritas ha sido hablar de lo increíble que es Mike Flanagan, pero al mismo tiempo, Summer Howell y Samantha Sloyan son extraordinarias, y lo fueron desde el primer día de ensayos. No podemos esperar a que el mundo sea testigo de lo que estas increíbles actrices ofrecen en este tapiz de Mike Flanagan. Y me encanta cuando cuentas cómo se presentó Summer en los ensayos...

M.L.: Sí, estábamos en ensayos en un salón vacío y Mike decía: “Hagamos esa escena del episodio dos”. De repente le dice a Sam: “Oye, ¿recuerdas ese discurso del episodio seis?“. Cabe aclarar que faltaban seis meses para filmar ese episodio, que era el último que grabaríamos. Ella lo escucha un segundo, se levanta y suelta un monólogo impecable de casi tres páginas, de manera hermosa. Todo el salón se quedó en silencio; se me pone la piel de gallina de solo recordarlo. No había nada más que decir. Mike es un gran líder, pero eso demostró cómo Summer y Sam fijaron el estándar de lo que todos aportaríamos como actores...


ARCADIA: En sus vidas personales, ¿han experimentado alguna vez algo paranormal, telequinético o espiritual? ¿Algo así los haya cambiado de alguna manera?
M.L.: Si no crees en fantasmas o en algo espiritual, ¡algo anda mal contigo!
M.L.: Yo creo en los fantasmas, creo en los espíritus, creo en todo eso. Siempre digo que en esos momentos en los que siento que estoy a punto de ver algo, le pido al mundo espiritual que no me pruebe nada, porque ya creo. Si entro a una casa embrujada, digo: “Sé que están aquí, no tienen que demostrarme absolutamente nada”.
A.M.: ¿Sabes quién no cree en fantasmas y le gustaría, o nunca ha tenido un encuentro pero quisiera? ¡Mike Flanagan!

ARCADIA: Es interesante con sus personajes también. Matthew, sin hacer spoilers, cuando el director Grayle finalmente le hace frente al acosador... porque la serie trata mucho sobre el bullying en el corazón de la historia, e incluso Amber también enfrenta su propio acoso. Cuéntennos un poco sobre ese contexto de bullying y violencia de armas, y cómo alimenta toda la historia...
M.L.: Crecí en los años 80 y fui actor en esa época, por lo que conozco de primera mano el estigma de ser considerado gay por ser actor y el haber sido un niño con sobrepeso. Sé perfectamente lo que es el acoso. Tener ese momento como personaje donde puedes levantarte y ganar ese duelo contra el tipo que te está gritando en la cara se siente muy bien.
Nuestra esperanza es que la gente que se siente excluida encuentre la serie. Como Carrie o mi personaje sufren acoso, hay una marea que sube: la historia de Carrie es la de una chica acosada incesantemente que asume su propio poder. Y eso, en el clima político actual en Estados Unidos, donde hay mucho “nosotros contra ellos”, la gente va a disfrutar ver a esta chica levantarse y asumir su poder.
¡La gente va a disfrutar ver a esta chica levantarse y asumir su poder!
A.M.: Eso lo resume perfectamente. Todos hemos experimentado eso; es parte de la naturaleza humana y nadie es inmune, especialmente en una comunidad pequeña. La juventud es el epicentro de una comunidad, y cuando algo afecta a los jóvenes, el efecto dominó es enorme.
Los adultos tampoco son inmunes a sentirse acosados, pero cuando eres joven, todo parece el fin del mundo. En la serie ves a estos jóvenes tomar decisiones que impactarán el resto de sus vidas.
Los adultos tampoco son inmunes a sentirse acosados, pero cuando eres joven, todo parece el fin del mundo. En la serie ves a estos jóvenes tomar decisiones que impactarán el resto de sus vidas (entre el elemento más aterrizado y lo sobrenatural), y es parte de la complejidad. Y hay una frase en la serie que dice: “Podríamos haber sido amigas”, y eso es lo desgarrador: ver esas decisiones y cómo se afectan unos a otros.


ARCADIA: De las escenas impactantes, la escena de la mediación que se va al infierno o la escena del baile de graduación, ¿cuál les emocionó más filmar?
M.L.: ¡La última secuencia! La secuencia final de Carrie es increíble: estuvimos dos semanas trabajando de noche, con todas esas cámaras y extras. Se sintió como un momento muy especial en mi carrera.
A.M.: Y m e alegra que mencionaras la mediación, porque es una de mis secuencias favoritas de la serie. Es increíble...
