ANATO volvió a convertir a Bogotá en la vitrina turística más importante de América Latina. La feria, que reúne a miles de empresarios, operadores, aerolíneas, gobernaciones y alcaldías, se consolida como el gran escenario para medir el pulso del turismo colombiano. Más que una agenda de reuniones, ANATO es hoy una plataforma estratégica donde las regiones presentan cifras, anuncian proyectos de infraestructura, fortalecen alianzas y redefinen su narrativa ante el país y el mundo.
En esta edición, el departamento invitado fue Córdoba, pero la presencia de 12 mandatarios territoriales confirmó que el turismo se ha convertido en una política pública transversal.
Conectividad aérea y terrestre, sostenibilidad, seguridad, gastronomía, eventos y promoción internacional fueron los ejes comunes de los discursos. Colombia ya no se vende como un solo destino: se vende como un mosaico de territorios con identidad propia.

Córdoba: más que sol y playa
Como departamento invitado, Córdoba asumió el liderazgo de la vitrina con una apuesta clara: posicionarse como un destino integral del Caribe colombiano. La Gobernación destacó su riqueza natural, el potencial del río Sinú, el Golfo de Morrosquillo y la consolidación de Montería como ciudad intermedia estratégica para eventos y negocios.

La narrativa se centró en ampliar la percepción tradicional de “sol y playa” hacia experiencias de naturaleza, cultura, ganadería sostenible y turismo de aves. Córdoba busca fortalecer su infraestructura hotelera, atraer inversión privada y mejorar la conectividad para consolidarse como un destino competitivo dentro del circuito Caribe. El mensaje fue contundente: el departamento está listo para dejar de ser promesa y convertirse en protagonista.

Cuatro nuevas rutas en Nariño
El gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar, presentó al departamento como un destino de fe y espiritualidad que integra cultura, gastronomía y paisaje. En ANATO lanzaron cuatro rutas de turismo religioso articuladas con empresarios locales, apostándole a un producto estructurado y comercializable.
En cifras, el mandatario resaltó el avance en el índice de competitividad turística y la mejora en infraestructura y capacitación del sector. En conectividad, destacó la ampliación de alternativas aéreas y el fortalecimiento de la vía Pasto–Popayán.
En materia de seguridad, aseguró que el departamento ha logrado reducir significativamente los indicadores de violencia, lo que ha permitido atraer eventos nacionales e internacionales. Nariño quiere consolidarse como un territorio que mezcla espiritualidad, naturaleza y renovación institucional.

Risaralda, llena de vida
Risaralda llegó con un discurso sólido basado en biodiversidad, café y sostenibilidad. El gobernador, Juan Diego Patiño, destacó que el departamento concentra el 50% de las especies de aves del país y que más del 35% de su territorio está bajo algún modelo de conservación.

En conectividad, el Aeropuerto Internacional Matecaña ha incrementado el flujo de pasajeros y recuperado rutas como la de Panamá, además de fortalecer conexiones internacionales. El departamento se mantiene en el top 10 del índice de competitividad turística nacional. Además hoy impulsa programas de bilingüismo y formalización de operadores.
Los cafés especiales, que cultiva cientos de familias productoras, se posiciona como uno de sus principales diferenciales.

¿A qué sabe Boyacá?
La secretaria de Turismo de Boyacá, Ana María Rojas, subrayó que el departamento ha sido reconocido como uno de los destinos más acogedores del mundo, pero el reto ahora es dar el salto hacia la comercialización estructurada del destino.
En esta edición de ANATO, la apuesta fue gastronómica: ruta del café, del cacao, del queso Paipa y del dulce boyacense. Aunque enfrenta desafíos en el levantamiento de cifras hoteleras, se destacan temporadas históricas como la de Navidad, con incrementos superiores al 30% en movilidad y ocupación. Boyacá enfatiza su seguridad, su riqueza cultural y los proyectos férreos que podrían potenciar aún más la conectividad.

Turismo en Santander
El gobernador de Santander, Juvenal Díaz Mateus, resumió la oferta de la región en una palabra: diversidad. Desde el Páramo de Santurbán hasta la Ciénaga de Barrancabermeja, pasando por el turismo de aventura en San Gil y el cañón del Chicamocha, el departamento busca que el visitante prolongue su estadía explorando múltiples experiencias.

Entre los anuncios están el desarrollo náutico en el embalse de Topocoro y la construcción de un gran centro de eventos, Arena Bonita. En cifras esperan superar los dos millones de visitantes y continuar aumentando la llegada de extranjeros. Las mejoras en infraestructura vial, como la Ruta del Cacao, fortalecen su competitividad.

Ay Manizales
El alcalde de Manizales, Jorge Eduardo Rojas, destacó la ventaja de ofrecer múltiples rangos altitudinales en un solo destino: desde el Nevado del Ruiz y el Parque Nacional Natural Los Nevados hasta el avistamiento de aves en río Blanco y el turismo cafetero en zonas templadas.
Manizales fue reconocida como ciudad creativa gastronómica por la Unesco y como una de las más amables del mundo, según plataformas internacionales. En 2025 movilizó cientos de miles de visitantes en eventos y ferias, dinamizando la economía local.
El reto ahora es ampliar la infraestructura hotelera y consolidar un centro de eventos de mayor capacidad para atraer encuentros internacionales.

La Guajira, un lugar mágico
La Guajira apuesta por el turismo étnico y sostenible, con la cultura wayúu como eje central. Punta Gallinas y el Cabo de la Vela siguen siendo referentes internacionales, pero el departamento busca fortalecer infraestructura y conectividad para crecer de manera ordenada.

La estrategia se enfoca en experiencias auténticas, turismo comunitario y protección ambiental. El desafío es equilibrar desarrollo económico con respeto por las comunidades y los ecosistemas.

Magdalena al natural
Magdalena consolida su oferta alrededor de la Sierra Nevada, el turismo ecológico y la riqueza histórica de Santa Marta. El departamento trabaja en articular turismo de naturaleza y desarrollo comunitario, diversificando su oferta más allá de sol y playa.
El crecimiento en visitantes y la promoción internacional respaldan su expansión, aunque el reto sigue siendo garantizar sostenibilidad y protección ambiental en zonas de alta demanda.

Tolima: historia, cultura y naturaleza
El Tolima se proyecta como un destino que integra música, tradición y paisajes naturales como el cañón del Combeima. La conectividad terrestre desde el centro del país es uno de sus principales activos.

El departamento busca fortalecer la infraestructura vial y posicionar festivales culturales como motores de atracción turística permanente. La meta es consolidar una marca que unifique identidad cultural y naturaleza.

Atlántico, corazón Caribe
El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano De la Rosa, enfatizó en su ubicación estratégica entre Cartagena y Santa Marta. El departamento quiere consolidarse como parte esencial del circuito Caribe, integrándose al concepto de paquete turístico regional.
Además destacó el fortalecimiento de Puerto Colombia como polo gastronómico con el desarrollo del GIL 888 y la recuperación de la histórica Casa Alaska como atractivo cultural.
En cuanto a las cifras resaltó más de 200.000 visitantes recientes y más de 180.000 durante el Carnaval. En seguridad, la implementación de más de 400 cámaras inteligentes fortalece la percepción de tranquilidad.
El Atlántico apuesta por infraestructura, tecnología y planificación como ejes de competitividad.

Hospitalidad y tradición en Sucre
Aunque Sucre tiene atractivos con un gran potencial como el Golfo de Morrosquillo, con destinos como Coveñas y Tolú, el objetivo es crear y posicionar experiencias asociadas al turismo cultural sabanero.

Para ellos, el reto es fortalecer infraestructura hotelera y conectividad, mientras consolida su presencia en el Caribe como alternativa tranquila y auténtica. La hospitalidad y la gastronomía local son sus principales diferenciales.

De Bogotá para el mundo
La capital del país reafirma su papel como principal puerta de entrada internacional y hub de conexión nacional. Su oferta cultural, gastronómica y de eventos la posiciona como epicentro del turismo urbano.
El reto es mejorar la experiencia integral del visitante en movilidad, seguridad y sostenibilidad. La capital compite con grandes ciudades latinoamericanas y apuesta por una innovación y promoción segmentada.
Así, ANATO dejó una conclusión clara: el turismo regional está en plena transformación. Las gobernaciones ya no hablan únicamente de atractivos naturales, sino de competitividad, inversión, seguridad tecnológica y sostenibilidad. Colombia se está vendiendo desde sus territorios, y en esa diversidad radica hoy su mayor fortaleza.
